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jueves, 20 de septiembre de 2012
Minivacaciones en Mallorca.
Esa foto se tiró justo cuando esperábamos al taxi para que nos llevase al aeropuerto, tras una miniensaimada y una empanadilla de atún mezclado con un insustituible café solo.
Parecemos cansados y es que fueron un par de días intensos con el cojo, Lua, su familia y la isla mediterránea.
Y casi como recién que estoy probando esto del Instagran y de cambiarle los colores a las fotos pues ahí dejo las que creo han sido las mejores para que os asoméis a lo que fueron estas vacaciones.
Mallorca y más con estos anfitriones es una isla que no podía sino dejar honda huella.
Supo a poco pero siempre mejor que sepa a poco porque así dan ganas de repetir.
Aunque el próximo trip se haya fijado para Sevilla, a esa isla hay que echarle el lazo de nuevo.
Aunque nada más sea que para probar de nuevo la mejor tarta de queso que he tomado en mi vida o para bichear una biblioteca que me han prometido enseñar.
Un abrazo taujans!!!
martes, 22 de mayo de 2012
¿Por qué juraría que nunca me pondría una chaqueta?
Uno con la edad debería aprender que formular aseveraciones tajantes sólo le van a llevar a uno a tener que contradecirse tarde o temprano.
Eso de que con la edad se aprende no es más que otra de esas grandes mentiras que más o menos todos damos por válidas.
A cada boda que voy formulo siempre la misma promesa: esta es la última boda a la que voy.
Todo deriva de una original promesa solemne que me hice a los catorce, a los quince o a los dieciséis; cuando mi credo eran las letras de Nirvana, mi uniforme unos pantalones rotos con una camiseta desvencijada y creía que el mundo se podía cambiar a base de gritos desafinados: nunca jamás vestiría de chaqueta. Y lo decía todo convencido. A cada boda que voy una bofetada de realidad me noquea, porque a todas ellas he ido con traje de chaqueta. Al final soy un pobre diablo al que le es más cómodo seguir los códigos que mantenerse fiel a sus promesas.
No lo acepto con elegancia ni mucho menos, cada vez que soy invitado a una, el enano cascarrabias que habita en mí sale a flote con todo su temperamento, durante sólo un par de momentos.
El 26 de Mayo, en Segovia, en la Iglesia de Trescasas se casan Cristina y Diego. Cristina es mi prima y Diego un tipo que sabe mucho de vinos y cócteles.
Y allí que el Álvaro se pondrá su traje de chaqueta, tras coger un par de trenes, otros tantos metros, un avión y con corbata y todo les felicitará de todo corazón a los novios para que sigan haciendo como hasta ahora: construyendo su felicidad.
Me lo pienso pasar bien, pienso comer y beber y disfrutar y estar un rato con mi familia, a los que no veo a algunos desde hace ya un par de años y qué mejor que una boda para ponerle remedio!!!
Y ahí que iré, en definitiva, encantando de romper de nuevo mi promesa de los quince años, y preparado de nuevo para nada más terminar y cuando mi aliento envenenado con alcohol se pelee contra la almohada dejar suelto de nuevo al enano gruñón y proclamar a los cuatro vientos: esta es la última boda a la que voy.
Y es que...
como todos sabemos.
con la edad no se aprende.
martes, 10 de abril de 2012
En la isla.
Hoy justo hace una semana que desembarqué de nuevo en Londres tras pasar unos buenos días en Lanzarote.
Desde entonces no he visto ni un minuto el sol.
Ya estoy de nuevo acoplado a mi rutina y he de decir que esta vez me costó un poquito más de lo habitual. Lo días allí fueron, como siempre, especiales.
No sólo porque fuera a dos cumpleaños, o a una huelga, o a un teatro en un patio al aire libre donde representaban pequeños trozos de las obras más importantes de Tennesse Williams o porque me dejará un rato tostar en la playa, o porque me bautizara, que es como llaman a la primera vez que te sumerges para probar si te mola eso del submarinismo, o porque todos los días probara comida rica, rica. Todo eso ayudó, pero lo que hace inolvidable siempre el paso por Lanzarote es la gente que encuentro allí. Especialmente los granujas de Diego y Diana.
Además esta vez hubo visita relámpago de la mujer que me parió: mi madre para mas señas. La persona que mejor me sabe cuidar del mundo entero.
Así que...
...ahí estoy...
...contando los días para regresar.
(esperando que en la próxima haya menos kalima)
jueves, 9 de febrero de 2012
Un garbeo por París.

Desembarqué en la ciudad donde se proclamó la igualdad, la fraternidad y la libertad esperando comer Ratatuille, expectante por comprobar si es tan bonita como todo el mundo pregona y en definitiva a pasar un buen fin de semana pero entre semana.
Y con lo primero que me topé de Paris es con su indescifrable mapa del metro, acostumbrado a la pulcritud y claridad del Londinense, ese entramado ladeado de lineas serpenteantes y discontinuas se me antojó inescrutable, y así fue durante casi todo el viaje. Ya dentro del mismo, la impresión no mejoró; sucio, congestionado, aunque la regularidad de los trenes aceleraba al menos tu estancia en el inhóspito subterraneo parisino.
Luego un paseo por los gélidos Campos Eliseos y el Arco del Triunfo, que bueno, es un arco ahí en medio, haciendo de rotonda. Muy grande, muy bonito.
Dejado los macutos en el hotel, Hotel de Sevigne, céntrico, limpio, acogedor y con un servicio muy hospitalario; desde la limpiadora que te ayuda a abrir la puerta del hotel porque ya no sabes manejar tarjetas de entrada de tanto tiempo que no usas una, hasta la recepcionista que sin preguntárselo nos ofrece un itinerario alternativo y unas cuantas tips para nuestro último día de estancia. El cliché de que los parisinos son unos maleducados henchidos de sí mismos empieza a desquebrajarse.
Nos vamos a la torre Eiffel. 300 metros de acero que subimos hasta a la mitad a pata. Luego un ascensor nos condujo hasta la cúspide y allí pues hicimos como buenos turistas, echamos fotos, fumamos un cigarro y fuimos regañado por ello.
Comimos un menú en un restaurante que me recomendó un cliente habitual parisino. Chez Clément. Es así como una cadena de restauración tradicional. Ratatouille no había, pero un montón de cosas que sonaban a platos antiguos. Al final comí pescado con patatas al horno. No muy bueno, no muy caro, 15,90 por cabeza en los Campos Elíseos. Aceptable.
Luego oímos una misa cantada en Notre Dame y he de decir que es la catedral más bonita que he visto en mi vida, y no es que haya visto pocas. Tiene algo distinto, estaba atardeciendo, y las vidrieras le daban un color azul atenuado que te envolvían. Y allí encendí una vela, de esas que sirven para cumplir plegarias, pensando en alguien que de aquí a no poco se enfrenta con la vida. Ella no cree mucho en esas cosas, yo tampoco, pero supongo que toda ayuda es buena.
Y en una esquina, con la vistas de Notre Dame, pagamos en una cafetería por un poco de agua caliente y dos bolsas de te algo así como nueve euros. Como que mejor no pongo el enlace.
Paseo de vuelta y cena en Café Brassac donde muy amablemente nos sirvieron por 63 libras, un par de buenos platos, un par de grandiosos vinos y un postre alucinante. En particular mi solomillo estaba para tirar cohetes. Caro pero excelente ambiente, así como modernete y la materia prima ejemplar. Pedí ratatouille pero se olvidaron de servirlo.
Al día siguiente paseito por Montmartre, obedeciendo recomendaciones de mi amiga María la Mejicana. Hacía algo así como ocho bajo cero, así que la cosa se acortó y ni siquiera llegamos al Moulin Rouge. Tomamos un refrigerio en el Café du Theatre que recomiendo por lo genuino que es. Así se respira franchutismo a tope. Y luego a la Basílica du Sacre Coeur, que está ahí en una colina a la que accedimos por un telesférico, que ya las piernas después de la Eiffel no estaban para más escalones. Unas vistas inolvidables, una panorámica de toda la capital francesa, que debe ser acojonante para un atardecer.
Y por la tarde el Louvre. Y qué decir del Louvre... a mí sólo se me ocurre una cosa: demasiado grande.
Después del jaelo de cuadros y cuadros, salas y salas, cuadros y cuadros, último vino en un bar fashion llamado Unisex. Y efectivamente como el nombre indica, cuando bajas las escaleras para vaciar el agua al canario, ves que por la puerta del servicio entra todo cristo, con canario o sin él.
Paseo por las Tullerías, cruzar un estanque helado, plaza de la Concordia con obelisco egipcio y ruidosa excursión escolar incluida, bocata, recoge maleta, estación y pa casa.
Así fue en definitiva el fin de semana entre semana en París. Supongo que con mejor tiempo pasear se hubiera convertido en una actividad más placentera. Es cara de cojones, hasta límites ridículos, lo único más barato en comparación con Londres creo que fue el tabaco. Los franceses con los que nos topamos muy prestos a entenderte, a ayudarte y siempre con una sonrisa en la boca; así que en lo que a mi experiencia respecta, el cliché roto del todo, los parisinos son encantadores. El Siena lindo lindo, ahí con los puentes y las farolas y las chicas con bufandas blancas y los tipos con pañuelos.
He de repetir, en realidad querría haber ido al d´Orsay, imperdonable que no me haya pasado por el College de France después de cinco años de carrera oyendo de él y sobretodo y ante todo, pecado que me fuera de allí sin hacer lo que pretendía haber hecho: probar el famoso Ratatouille.
Y es cierto, es tan bonita como todo el mundo pregona, Paris es amplitud y croissants.
miércoles, 3 de agosto de 2011
10 pics from Scotland.
lunes, 1 de agosto de 2011
Guía para dos días en Edimburgo y uno en el lago Ness.

Estoy hace poco de vuelta de mi viaje Edimburgués y como la foto de ahí dice fui en plan TURISTAZO; yo que siempre les he tenido tirria a los turistas y a su afán de inundar los espacios.
Por si alguno vais, que os sirva mi experiencia.
SUPERVIVIENCIA (Alojamiento y comidas varias)
Castel Rock: Limpio, agradable, bonito, a partir de las diez y media se puede dormir, amplia cocina, grandes espacios lúdicos, taquillas seguras y buen ambiente. Hay una especie de colonia de currantes que hacen como una pandilla y eso quizás frene un poco esa tan habitual costumbre de conocer gente en los albergues; porque claro, si la mitad de la peña casi que vive ahí se entretienen con ellos mismos y no buscan el aliciente de los desconocidos. Pero si vas como yo, a tu puta bola, de lujo, no te molestan conversaciones cordiales de voy-a-hacer-amigos-nuevos-para-ponerlos-en-mi-facebook. Lo mejor que está bien situado, a un minuto escaso del Castillo y de la Royal Mile; lo peor, que las habitaciones no tienen enchufes y por lo tanto para recargar los mobiles/cámaras/ordenadores/depiladoras tienes que irte a la sala común y hacer tiempo leyendo un libro o periódico; o bueno, intentando hacer nuevos amigos para el facebook. El dato: el billar cuesta sólo veinte céntimos. 8/10
The Elephant House: toda una sorpresa. Vistas al castillo, decoración divertida (ponte a contar elefantes) ambiente relajado y muy cordial, una peazo hamburguesa buenísima por sólo 6,25, ensalada y patatas (de verdad). Vamos, esto es un exactísimo ejemplo de BUENO, BONITO Y BARATO. Además si cuando sales lees en una placa donde te cuentan que este es el bar donde J.K.Rowling elucubró todo e imaginario de Harry Potter, pues ya ni te cuento, matas dos pájaros de un tiro. 10/10
Hub Café: Es la sede del festival, las taquillas y centro informativo, es una antigua iglesia así que el sitio es inmejorable. Desayuné aquí todos los días, porque me quedaba casi puerta con puerta, y la terraza vale la pena, para pasarte un buen rato bajo el sol; ya que tuve la potra de que todos los días me hizo sol. Algo carete no obstante. 8/10
Maxies Bistro: Aquí es donde probé las famosas haggis que venían con pollo. Pide pan que no te lo cobran, y estos escoceses comen con pan, no como los ingleses. Estaba rico y no muy caro, 15 pavos con cerveza. 7/10
Blue Moon Café: En la zona nueva, pedí ensalada con humus y nachos. Aceptables, muy buen servicio, amigable, y parecía un bar con alma, lo que pasa que yo llegué a una hora donde por no haber nadie parecía algo triste. Le daría otra oportunidad. 7/10
Always Sunday: En plena Royal Mile, uno de esos sitios chuli-guais, donde parece que tienes que tener el carnet salva-ballenas para poder comer ahí algo de cerdo. Aceptable pero caro para la calidad de lo que ponen, por mucha historia bio/natur y fair trade que digan. 5/10
TURISTEANDO:
Castle: Tiene a gala ser la atracción más visitado de Escocia, lo que ya indica que más que un castillo vais a ver una tormenta de niños, carritos, botellas de plástico, cámaras, mapitas, audioguias, y gente con cara de aburrida deambulando de aquí para allá sin saber muy bien que están viendo, osea, turistas. Vale 15 pavos y yo intenté entrar varias veces huyendo de la horita de cola que veía que me esperaba, al final me resigné a hacerla y al quinto intento me pasé deambulando por fin un par de horas por el castillo, ojeando las joyas de la corona, las mazmorras, la piedra del destino, el monumento a los caídos, la capilla y toda la pesca. Ir antes de la una y así veis el disparo del cañón de la one o´clock. Si habéis visitado muchos castillos en vuestra vida, el precio y los turistas lo hacen desaconsejable. 6/10
National Gallery: No os voy a descubrir nada, si os gusta la pintura adelante, si no, ni entréis porque viene siendo lo que todo museo de cuadros es: un sitio con muchos cuadros. Me llamó la atención que "la vieja friendo huevos" de Velazquez estuviera allí. Gratis y no muy grande, y eso siempre es un aliciente. 7/10
The Scotch Whisky Experience: Demasiado vulgar, demasiado para encefalogramas planos, muestra de ellos es esa media cosa que no sé lo que es del principio donde te meten en una cazuela y te hacen un tour tipo pasaje del terror donde un "fantasma" te explica como se destila el whisky en un itinerario con artificios dignos de un carraca de feria de tercera. Luego la parte de la degustación no estuvo mal, gracias al encanto de la chavala que nos la dio, era de Namibia y estudiaba sociología y me confesó que lo único que sabía de whisky era lo que se tenía que aprender para dar el discursito. Luego ves una colección de la hostia, pero no te dejan estar mucho tiempo y al final te sacan a un bar donde puedes seguir bebiendo. Un poco estafa, si te imprimes el artículo de la wikipedia te ahorras las 12 libras que vale y morirás sabiendo lo mismo. 4/10
Writers Museum: Cuco y pequeño museo a la honra de los grandes literatos escoceses, véase Burns, Walter Scott y Stevenson. Tenían una exposición itinerante de David Hume y bueno, como que me dio nostalgilla por la filosofía. Es gratis, se ve en un pispas, los abueletes que lo llevan son muy simpáticos y es un buen sitio para ir entre el café y la siesta. 7/10
Calton Hill: Parque con colina que merece ser subida. Buen sitio para echar fotos, leerse un periódico y rascarse la barriga. Además tiene monumentos así como un poco desperdigados. 8/10
City of Dead: Estuvo bien, por doce pavos y si llevas gafas como yo y te aplican descuento instantáneo de estudiante, mejor que mejor (apoquinas diez). Es un voltio por los subterráneos de Edimburgo durante una hora y media. Yo lo hice en inglés y usé esta compañía y es este el que recomiendo, pero los hay a cascoporro y en español a puñados y supongo que depende de las ganas que tenga del guía de que os guiñéis de miedo. El mío se creía el papel y estuvo graciosa la cosa. Está guapo porque accedes a sitios dónde el turista no puede acceder, así que en vez de quinientos, pues sois los quince o veinte que reservéis el tour. 8/10
Loch Ness: Esto es un tour en autobús. NO LO HAGÁIS. Vale 34 pavos y te tiras doce horas metido en el bus y más bien parece un tour por los urinarios escoceses. Si lo que buscas es diseminar tu micción por escocía es perfecto, pero para nada más. El lago Ness, bueno sí, impresiona, es grande, no ves al monstruo, está PLAGADO de turistas, pagas otros 10 pavos por una vueltica en un botecito, echas dos fotos, te montas otra vez en el autobús y a ir a mear a otra parte. En todos los viajes hay una CAGADA, esta fue la mía, cagada de doce horas, bueno... meada, meada de doce horas. 1/10 (Y el uno se lo doy porque el Chofer era un cachondo y muy buena gente)
Arthur´s seat: Al monte se fue la cabra. Gracias Anibal -el que me lo recomendó-. Tienes que hacerlo y punto. 10/10 (además mola ver como los turistas casi mueren asfixiados en el intento)
PINTAS:
The Royal Oak: pequeño y cuko. De autóctonos. El único extranjero era yo. Un abuelo tocaba el violín, otro la guitarra y uno más la armónica. La mejor pinta en Edimburgo. Merece mucho la pena para conocer como son los parroquianos. Además si eres músico o cantas, te puedes apuntar. 9/10
Sandy Bell´s: Lo mismo que el anterior pero una versión algo más joven. También te puedes unir a la fiesta. Allí conocí a Ana y Cris y disfrutamos de varias ales y guiness. Está cerca además de Greyfriars Bobby que es un perro con estatua con historia digna de contar. Además tienes que tocarle la cabeza -que no los huevos- si quieres volver a Edimburgo. Yo, por supuesto, lo hice. 8/10
Biddy Mulligan's: Típico Irish pub con música en vivo todos los días. Genial ambiente y si quieres escuchar versioncitas éste es tu bar (Dylan, Oasis, King of Leon, Cash, Marley, MGMT, Jackson Five). El último día que estuve debieron tocar canciones típicas folk-rock escocesas y no veas como se ambientaron las féminas. 8/10
Bueno, no voy a reseñar en todos los pubs que estuve porque no quiero que se mosquee mi madre. Pero los hay y muy buenos, sobretodo buscar aquellos que tengan música en vivo, que los hay a casco porro.
Y bueno, claro, pasear por las Royal Mile y la New Town, entrar en las tiendas de whisky y en la de las faldas, preguntar en alguna cafetería qué pub os recomiendan y preguntar en un pub qué cafetería es buena. Dejar propinas, cabrones, dejar propinas y que tengáis suerte con el tiempo los que vayáis (y por dios, no os compréis esos chubasqueros de plástico malo y color chillón, que además de no resguardar del agua, dañan el medio ambiente, al ojo, al gusto y a la madre que los parió)
I wanted to do something useful with this post, so I have written about my experience in Scotland giving my personal reviews and scoring the places where I was. Sorry, it is in Spanish, however links are in English and everybody understand decimal system... jeje.
miércoles, 29 de junio de 2011
En Barcelona me enteré de como se inventó la música.

Mi hermana me dijo que estaba muy guapo, pero es mi hermana y su opinión no cuenta, o no cuenta para eso. Tampoco importó mi opinión o no parecía importarle cuando me pregunta mil menos una si estaba bonita con su nuevo pelado. Lo estaba, pero ella parecía tampoco creerme, quizás es que yo sea su hermano. Ganamos a la lluvia, con el coche, y no dejamos que nos alcanzase. Me encontré de nuevo frente al horizonte, en el mar, con esa linea bordeada que parece descolgarse por los lados y que hace que la vista se pierda en un más allá; en Londres echo de menos ver el horizonte. Risas me empujó y empujó para que la abriera la puerta, fue de noche, yo dormía y la pobre sufrió lo suyo para despertarme. Risas es una gata. Batido helado, de fresa, me lo zampé entero, en bermudas, chanclas y gafas de sol. Vi a mi cuñado tocar la guitarra y almorcé al lado de una casa de Gaudí. Mi hermana me contó sus planes y yo los que no tengo. Nos reunimos una Uruguaya, una del Perú, un argentino, un canario, una catalana y tres de Arcalá a tomar cervezas y bikinis en la Plaza del Virrey y conseguí que todos ellos se pusieran detrás de un poste para hacer esa foto.
Pero lo mejor fue cuando, lloviendo chuzos de punta, a refugio, me enteré como se inventó la música.
Lluvia en Barna from calvanki on Vimeo.
I was in Barcelona with my sister and my brother in law Diego. It was amazing be with them for two days. And I can´t forget Bea, amazing uruguayan girl who show me how take things easy. The first day we suffered heavy rains but we deal with them well and we discovered how the music was invented... and so sorry, because it´s in spanish in the video and I´m not able to translate it.
viernes, 17 de junio de 2011
Un par de días en la feria.
Empezamos por la primera entrada de mi periplo vacacional.
Na más aterrizar me fui para la feria. Nunca es que fuera muy feriante y mi primera inmersión de lleno en ella fue justo antes de venir para Londres. El Submarino Amarillo, caseta de reciente creación, tuvo la cortesía de acogerme como "medio-socio" debido a que uno de sus originales integrantes no pudo atender la llamada a la juerga, el rebuijoto, las sevillanas y jamoncito, en ese su primer año. Y ahí que estuve yo, en la pre-feria pintando, lijando, trayendo y cargando para luego pasar cinco días increíbles en los que faltó sólo un colchón para dormir la mona por las mañanas sobre el albero. Pero eso pasó hace ya algunos años.
Esta feria fue casi igual de increíble.
Hice lo que se hace en toda feria, comí, bebí y me jarté de hablar aunque me faltó un par de cosas... montarme en algún cacharrito y bailar. El domingo después tuve que ir a la farmacia a comprar pastillas para la garganta y gracias a dios sólo fue esa la factura que mi salud me pasó por dos días completos de juerga.
Y bueno, me alegró comprobar que la población alcalareña está siendo engrosada por una cantidad ingente de niños, algunos de ellos de buenos amigos míos. Son muchos los años que les quedan por disfrutar de esta fiesta tan especial y creo que los padres tienen ya ganas de que puedan hacerlos por sí mismos, por que con un niño en la feria esta se suele reducir a tortillas francesas, cocacolas de aguacherry y coches locos; que bien mirado tan poco está mal.
I spent my first days in Spain in "The Feria" our typical party, once per year. It was delightful catching up with friends, eating olives and spanish ham, drinking rebujito, dancing (all right, I didn´t dance, but people do) and seeing how we have a new generation of Alcalareños ready to fill up The Feria for many years in time. Feria is a good thing, people forget their problems and only want to have a good time between friends. I think that we should export to the whole world this party.
Na más aterrizar me fui para la feria. Nunca es que fuera muy feriante y mi primera inmersión de lleno en ella fue justo antes de venir para Londres. El Submarino Amarillo, caseta de reciente creación, tuvo la cortesía de acogerme como "medio-socio" debido a que uno de sus originales integrantes no pudo atender la llamada a la juerga, el rebuijoto, las sevillanas y jamoncito, en ese su primer año. Y ahí que estuve yo, en la pre-feria pintando, lijando, trayendo y cargando para luego pasar cinco días increíbles en los que faltó sólo un colchón para dormir la mona por las mañanas sobre el albero. Pero eso pasó hace ya algunos años.
Esta feria fue casi igual de increíble.
Hice lo que se hace en toda feria, comí, bebí y me jarté de hablar aunque me faltó un par de cosas... montarme en algún cacharrito y bailar. El domingo después tuve que ir a la farmacia a comprar pastillas para la garganta y gracias a dios sólo fue esa la factura que mi salud me pasó por dos días completos de juerga.
Y bueno, me alegró comprobar que la población alcalareña está siendo engrosada por una cantidad ingente de niños, algunos de ellos de buenos amigos míos. Son muchos los años que les quedan por disfrutar de esta fiesta tan especial y creo que los padres tienen ya ganas de que puedan hacerlos por sí mismos, por que con un niño en la feria esta se suele reducir a tortillas francesas, cocacolas de aguacherry y coches locos; que bien mirado tan poco está mal.
Feria de Alcalá from calvanki on Vimeo.
I spent my first days in Spain in "The Feria" our typical party, once per year. It was delightful catching up with friends, eating olives and spanish ham, drinking rebujito, dancing (all right, I didn´t dance, but people do) and seeing how we have a new generation of Alcalareños ready to fill up The Feria for many years in time. Feria is a good thing, people forget their problems and only want to have a good time between friends. I think that we should export to the whole world this party.
viernes, 3 de junio de 2011
Holidays

Es muy dado entre los escritores de blog escribir una entrada disculpándose cuando se las piran de vacaciones por la ausencia temporal de post en sus rincones.
Yo no voy a ser tan mamarracho entre otras cosas porque tengo el blog muy abandonado, y claro, si últimamente escribo de cada quince en quince días nadie va a notar la ausencia de la semana larga en las que este buddy se va a su tierra.
Estoy tentado a llevarme el ordenanta, porque todavía albergo la fatua esperanza de escribir, pero acabo de decidir que no, que el Mac se queda en Londres; que no voy a escribir ni hostias, y con las restricciones de equipajes cuanto más se ahorre en peso mejor.
Tengo que llevar eso sí, las gafas de sol, que no se me olviden, el Kindle y por supuesto un par de carretes polaroid.
Llego y es Feria. Así que me queda un fin de semana de impacto, de ver a todo el mundo, de beber y comer, de albero y de contar setenta veces la misma historia: estoy bien en Londres, no llueve tanto como dicen, sigo trabajando de camarero, me he sacado la Teacher Qualification, así que a lo mejor pronto -si se juntan los astros- voy a ser profe y patatín patatán.
Pero vaya, que tengo ganas, ganas de calor, ganas de cruzcampo, ganas de café con buen sabor, ganas de que el azúcar endulce y el sal sale, de gazpacho, ganas de abrazos y ganas de que alguien me riña por no ponerme los calcetines con su pares.
Tengo ganas de ustedes, amigos.
Y ya os veo en unas horas.
I´m on Holidays and I´m going back Spain for a while. I´m looking forward to catch up with my people, eating food is cooked by my mother, drinking soft beer as Cruzcampo, feeling the fucking hot and specially that someone point me out that I´m not wearing the same pair of socks.
Pd: y por supuesto gracias Negrata, por la gentileza de venir a buscarme!!!
jueves, 3 de marzo de 2011
32

Estuve en Sitges, Barcelona y Girona por mi cumple. Papá, mamá, hermana, cuñao y esposa del cuñao.
Y hubo de todo.
Una dialéctica sobre los cisnes, que si uno es negro o no lo es o si es blanco o si es un poco de todo, a colación de la última película de Aronofski, dormí varias veces con Risas, una gata que le gusta tocar las pelotas mientras duermes, comí un asadero en el campo, con manta, nevera y vasos de plástico, me subí a un árbol, bebí menos de lo que quise porque andaba malito, aunque algunos tequilas cayeron, desayuné el desayuno más tardón de la historia, inflé globos, intenté convencer a alguno de que se pusiera el Spotify, me tomé unas cañas de nuevo con un tal Pepe que se llama en verdad Andrés, por fin conocí a Bea y coincidí de nuevo con Antonia, no cociné la tortilla de patatas que iba a vencer a la de mi hermana, conduje, por autovía, pero conduje al menos. Me peleé un par de veces con mi padre, y le chillé a la tata, pero siempre todo acabó en abrazos, como los mejores del mundo que son los de mi madre; comí, fumé, bebí y dormí en el suelo en esa casa multiusos del planeta tetris donde me alojé, peleándome con una todas las noches por coger el peor colchón, jugué a un billar negro y perdí contra un saharaui, le hice fotos a unas americanas, pagué algunas rondas y me dejé invitar a otras, vi como a dos que yo sé se les caía la baba con el camarero más guapo del mundo y estuve en una calle donde a la mitad llovía y en la otra no y lo peor es que nadie lo flipaba, intenté comprarme unas conver all star pero como que en Barcelona no están de moda, por mucho que los PandaNeutrones y las que tienen nombres vascos pero son catalanas con familia andaluza se empeñen en que sí; probé unos bombones caseros, conocí al bajista y a la novia del casi-grupo de mi cuñao, digo "casi" porque le falta un cantante y quizás el nombre, pero suenan bien, del carajo vaya; estuve por la arena de la playa y hubo una intentona fallida de bañarse, paseé por un cementerio luminoso, compré Camel en paquete negro con tres milímetros menos de espesor porque una guapa argentina me cameló en un estanco, y me fumé uno en compañía de la hermana de mi mejor amiga que se está abriendo paso en esa tierra donde todos hablan extraño, y una noche me di una vuelta por "Helpsinki" y lo que leí hizo que pasara algo que hacía mucho tiempo que no pasaba: que se me descolgasen algunas lagrimillas; le grabé un video a mi padre para hacer un post titulado "de tal palo tal astilla", probé una butifarra dulce, pero me quedo con las ensaladas de la osa, estuve cuatro veces en el aeropuerto y me confundí dos veces en el parking, bebí un Marqués de Riscal a las tantas de la noche e intenté ver por cinco ocasiones sin éxito la última película de Zeitgeist, que al final vi aquí y no sé por qué me acordé der Dani, jugué al psicólogo y al "veo veo" y a las palabras encadenadas y ya me aburrí con el personaje secreto, descubrí el garito "La oveja negra" pero no me hice la foto de rigor, me cabreé con un "predictor", y escuché tela de la nueva normativa para matricular niños en los colegios, me acojoné sin razón varias veces con algunas curvas, visité again el parque Güel que sigue igual de enigmático que siempre pero si cabe aún con más turistas y descubrí en él un sitio nuevo y cómo a los árboles uno también se puede abrazar, le hice fotos a una chica guapa que intentaba comerse el sol, vi a un tipo levitando y a otro que por no tener dientes creyó que era un mono, no se habló esta vez de política pero si de cuando a uno le aumentan el sueldo, sentí de nuevo el color!!!! Y recordé cómo era aquello de cruzarte con un vecino y saludarse, aunque no lo hayas visto en tu vida y no lo vayas a volver a ver... y el último día retumbó mucho en mi cabeza el "no te vallas, no te vallas -sí, con "LL"-. En definitiva me lo pasé genial, mi cuerpo descansó y me sentí arropado y todo empezó haciéndole cien fotos a unas fresas; porque desde que tengo memoria en mi cumple siempre hay fresas, mi fruta preferida de pequeño y este año las tuve a porrones (con tarta incluída)
Jesús, Claudia, Didi, Diego y Carla: gracias.
I was in Barcelona for my birthday with the people that I love most. It was unforgettable. Down there you have some pictures in the video if you wanna know how amazing they are.
cumpleaños from calvanki on Vimeo.
Pd: Gracias Martita, me he copiado el formato, pero sin tu arte, claro... pero imitándote estoy, pokito a poko.
y cómo no, no podía dejar de colgar esto aquí, pa guardarlo aro está y por si alguien no lo vio en facebook.
I didn´t make that video below, but nothing is better than laughing about yourself
lunes, 3 de enero de 2011
Cuando uno va a su tierra.
El estar uno en su tierra provoca muchas cosas. Es esta de las entradas que pega poner antes, pero uno llega, tiene que hacer una colada, trabajar, encima para colmo resulta que es fin de año y hay que celebrarlo (por cierto, que las uvas es la única, única tradición ininterrumpida desde que tengo memoria hasta ahora) y bueno, que la cosa se va demorando en el tiempo.
Así que nada, ahí va la entrada:
Cuando uno va a su tierra tiene una abuela esperándole.
y paellas en el fogón.
resulta que hay tres hermanas que hacen galletas finlandesas
y la carne sabe de otra manera.
Cuando uno va a su tierra echa de menos sus azoteas.
echa de menos sitios donde siempre es cojonudo perderse
y ese tipo de tiendas que sólo son de allí.
Uno en su tierra bebe
y bebe más barato (Alcalá 3,5 Euros - London 6 libras la mitad que eso)
y si uno bebe fuma
y si bebe y fuma no se calla
al final todo acaba dando vueltas
y tienes que agudizar la vista
si no te quieres perder como los amigos se reencuentran.
Uno cuando vuelve a su tierra resulta que ve curas
amigos que prosperan
pistas de hielo
y tiene conversaciones trasatlánticas via Skipe
Uno en su tierra se rodea de chicas guapas
e iluminados
Cuando uno vuelve a su tierra está en familia.
y cuando uno cierra los ojos
se da cuenta que lo que más echa de menos son a ellos, a los amigos y al...
SOL.
Así que nada, ahí va la entrada:
Cuando uno va a su tierra tiene una abuela esperándole.
y paellas en el fogón.
resulta que hay tres hermanas que hacen galletas finlandesas
y la carne sabe de otra manera.
Cuando uno va a su tierra echa de menos sus azoteas.
echa de menos sitios donde siempre es cojonudo perderse
y ese tipo de tiendas que sólo son de allí.
Uno en su tierra bebe
y bebe más barato (Alcalá 3,5 Euros - London 6 libras la mitad que eso)
y si uno bebe fuma
y si bebe y fuma no se calla
al final todo acaba dando vueltas
y tienes que agudizar la vista
si no te quieres perder como los amigos se reencuentran.
Uno cuando vuelve a su tierra resulta que ve curas
amigos que prosperan
pistas de hielo
y tiene conversaciones trasatlánticas via Skipe
Uno en su tierra se rodea de chicas guapas
e iluminados
Cuando uno vuelve a su tierra está en familia.
y cuando uno cierra los ojos
se da cuenta que lo que más echa de menos son a ellos, a los amigos y al...
SOL.
jueves, 23 de diciembre de 2010
En Alcalá de los Panaderos

El día empieza como todos, despertándome. Luego un croissant, una colada que recojer y una maleta que hacer. En ordenador ajeno, que el mío no furula, chekeamos que mi vuelo salga y la puta nieve no me joda las vacaciones. Ando diez minutos y me compro en una charity mi libro de vacaciones: One Day de David Nicholls. 2,5 libras. Un libro que ahora todo cristo está leyendo en Londres. Me tomo un doble espresso fumando un cigarrito. Ritual para preparar el viaje. El viaje empieza. Hammersmith hasta Holborn para acabar en Liverpool Station para coger el Stanted Express. Tren que tomo y que me deja en el aeropuerto. Como un Whooper en el Burger King, espero un par de colas y ya ando esperando a que me metan en el avión. Allí hablo con una desconocida sobre libros, Dostoiesvki principalmente. Luego unos simpáticos pueblerinos son mis compañeros de asiento, casi abueletes. Telefoneo a Helena, que es una suertuda y va a poder volar desde Heathrow. Nos deseamos feliz navidad. Los casi abueletes son simpáticos hasta que me quitan el periódico, me despiertan de mi siesta, y NO PARAN DE HABLAR en todo el viaje. Aterrizo. Doy esquinazo a mi madre que me estaba esperando en primera fila porque no soporto a la gente que espera a los suyos en primera fila taponando el correcto fluir de las personas. Besos y abrazos. Llamadas y una cerveza. Conduzco, qué de menos echo conducir. En casa cenamos, tortilla made my ABUELA. La beso y achuco. Voy a mi cuarto, veo que mis libros están más o menos todos ahí. Mi oso de peluche en la cama, detalle freak, tierno y cursi de mi madre. El frigo lleno. Escribo esto y ellas están viendo fama, mi viejo que tiene la barba más blanca ya está dándole al sueño.
Mañana llega mi hermana y mi cuñao. Todos juntos again.
Ya estoy en casa.
Y el día acaba con un Earl Grey. No hay que perder las buenas costumbres.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Diarios de un rodaje. Parte 2.

El audio era la segunda parte del rodaje. Veis esa mesa mezclas to profesional, pos pa ná. Vamos que ni nos aclaramos con el micrófono, ni con las mil clavijas y ruletitas, ni con un ordenador que le daba por apagarse cada cinco minutos.
¿Como carajo se quita el eco de los cojones por Dios santo?
La cosa empezó con frío, porque el invierno ya está aquí. Tomé un metro y un tren que me llevaría a un pueblo de Kent: Tunbrigde Wells.
Arribé a eso de las doce y media y fui recogido en un Mercedes Clase: mercedes muy grande y llevado a una casa que hacía esquina en cuyo jardín había una portería, una cama elástica para saltar y un cenicero con forma de concha marina con una superficie de agua helada que no pude utilizar nunca de cenicero.
Tras ser corregida la traducciónd del guion (no por mí claro) empezamos a ensayar y a grabar como al final pudimos, todo después de comer una lentejas a la rusa con salchicas y pan que nos dejaron llenos, saciados y ventosos.
Hubo una interrupción debido a que tuvimos que cambiar el aparcamiento del Mercedes Clase: mercedes muy grande, cosa que hicimos con presteza y audacia y fumando un cigarrito a la vuelta cagándonos en lo dificil que es esto de grabar sonidos, más aún cuando es la propia voz humana.
Yo estaba ahí con los típicos: "hola", "hola", "hola", "si", "uno" "dos", "uno", "sí", "hola", "probando" "probando" moviendo ruletitas a doquier, pulsando botones y el PUTO ECO siempre ahí.
Buscamos ayuda en internet, nos descargamos el manual, visitamos algunos foros, pero nada... el eco se quedó con nosotros hasta que por gracia divina de repente se esfumó para dejar hueco a un ruido de fondo tipo: fffffffffffffffffffffuuuuuu.
La cosa quedó clara: el eco es una mierda, el ffffffffuuuu también, al gato le caí bien, por cierto gato con cameo de contrapunto dramático en nuestra historia, tenemos la voz femenina fichada, a la masculina hay que llevarla al gym y que practique tendidamente, debo unas lentejas a la españolas igual de sanciantes y ventosas... y en definitiva tenemos que darle muchas, muchas, muchas vueltas a como carajo vamos a grabar las voces en off que requieren la historia.
Acabamos como empezamos, con el Mercedes Clase: mercedes muy grande llevándome hacia la estación de Tunbrigde Wells, cogiendo el tren, luego un metro y aterrizando de nuevo en casa. Ese día fueron tres horas y media en trasportes, donde casi leí por completo este libro: Shop Talk, que recomiendo.
Un poco de desánimo, sí, pero los obstáculos hacen las cosas más interesantes. Este jueves tenemos la Parte 3. Será una escena en el metro, la única con actores, y donde un libro tendrá la sartén por el mango.
Por cierto, todavía no tenemos título para el enjendro, pero el guion está terminado (sin tilde ya, por consenso de las 22 Academias de la Lengua Española reunidas en Guadalajara, que se reunen para cosas tan importantes como para quitarle la tilde a guion)
Y ahora mismo voy a coger el link de este post y se lo voy a mandar al amigo Antuan con alguna que otra pregunta. Gracias por adelantado maestro.
Pd: odio el eco. Con todas mis fuerzas, y con perdón, me cago en to su puta madre.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Yellow Bird y otras historias de Barcelona.
Ruth Y Marco son una pareja que conocí en Helsinki. Y allí entre risas, un par de cervezas y algo de carne (supongo que de Alce) ella me comentó que tenía un libro que seguro que me gustaría. Y que me lo iba a mandar.
A uno la experiencia vital le ha enseñado a no ilusionarse mucho con este tipo de compromisos porque sabe que la mayoría de las veces no se cumplen.
Pues esta vez no fue una de esa mayoría.
Aquí lo tengo, en casa, recién abierto.

Y dispuesto a leerlo ya.
Algo de vino, un par de cigarros, una buena lectura, una película quizás más tarde. Noche perfecta de viernes.
Gracias Ruth y Marco, y como vos dirías MUCHOS BICOS.
A uno la experiencia vital le ha enseñado a no ilusionarse mucho con este tipo de compromisos porque sabe que la mayoría de las veces no se cumplen.
Pues esta vez no fue una de esa mayoría.
Aquí lo tengo, en casa, recién abierto.

Y dispuesto a leerlo ya.
Algo de vino, un par de cigarros, una buena lectura, una película quizás más tarde. Noche perfecta de viernes.
Gracias Ruth y Marco, y como vos dirías MUCHOS BICOS.
jueves, 28 de octubre de 2010
Un hombre sin pasado.

Caminando por Helsinki y siendo sorprendido por la cantidad de restaruantes de tapas y españolidad que fui viendo por allí, desde una pegatina de un Toro Osborne en un reloj callejero hasta una furgoneta en la que literalmente podías leer serigrafiado "El naturalista, caminar por la vida" -cuál era el negocio de esa furgoneta, ni puta idea, pero el slogan estaba escrita en perfecto castellano-, pues pensé hacer una entrada posteando todas esas foto que fui recolectando con cualquier cosa que tuviera que ver con lo ibérico.
Pero ya subi una entrada con muchas fotos y pasando, vaya. Así que he cambiado de opinión. Y esta va a ser otra entrada. La entrada de "un hombre sin pasado"
"Un hombre sin pasado" es una película de Aki Kaurismaki que vi en el Festival de Cine Europeo de Sevilla cuando disfrutaba como un enano viendo cuatro o cinco movies al día.
La película está bien y es curioso como retrata a la sociedad Finlandesa, sociedad que he tenido la oportunidad tangencialmente de conocer. Digo tangencial porque con el único especimen autóctono con el que tomé contacto está casado con una gallega de nombre Ruth, fue un rasta, hacía surf y habla perfectamente castellano. Así que aunque cien por cien finlandés, me da a mi que el amigo es casi ya más español. Por cierto, Ruth tiene un blog, y he de decir que fue una tarde muy simpática la que compartimos con ellos en el Bar 9, cenando luego en el Rafia y culminándola luego con vodkas en un tugurio Heavy donde sonó un par de veces Bon Jovi (puajjjjj).
Lo que quería comentar es lo jodidamente parecido que me resultó la sociedad finalndesa y los finlandeses a las películas de los Kaurismaki (vamos, a las dos o tres que he visto de ellos). Yo siempre estas cosas las achaco a lo que podríamos llamar el "defecto lente" que no es lo mismo que "el síndrome de los cristales estresados" (esto último, lo siento, es un chiste privado entre el Dani y yo). El defecto lente lo voy a explicar con Almodóvar. Cualquier notas extrangero que vea una peli de Almodovar podría concluir si se pasase una semanita en Madrid, que los españoles estamos muy bien retratados en sus historias. Cosa a la que yo me opongo diametralmente. Lo mismo de Amodeo o Rodriguez con la sociedad Andaluza (si eso existe). Es porque esos extranjeros/turistas ven la realidad con una lente, la lente del foráneo que solo pasa una semana inmerso en una cultura nueva y que encima tiene como referencia clichés provenientes de cine. Esa lente, obviamente, está deformada y solo apura/apunta la superficie de la realidad. Así mismo me sentí yo, dando voltios por la capital de imperio del frío, porque los finlandeses con su quietud, sus caras cuadradas, su pelo medio largo y medio rubio, sus sonrisas tímidas, y toda su inquietante contención me resultaban peculiarmente familiares gracias a las pelis de Mika y Aki (Kaurismaki). Pero fijo que Finlandia es mucho más. Como ese matrimonio entre una Gallega que diseña joyas y un finlandés que ya no tiene olas que montar.
Por otra parte Helsinki me ha hechizado e intriago a la par. Desde el diseño que rezuma en todas partes a la "Casa Filandia" de Alvar Aalto que de noche, iluminada y a lo lejos, parece ser una construcción algodonada, sin esquinas ni lineas rectas y que a plena luz del día se transforma en una muralla blanca de polígonos regulares. Magia y lírica a la par. Así como los cientos de peluquerías que jalonan cada calle, todas con su propia personalidad y estilo. Si en Finlandia dicen que hay una sauna por persona, me atrevo a apostar que hay una peluquería por casa. Y no quiero ni contar la extravancia de los finlandeses/as con los pelados, que ni aquí en Londres vaya. El idioma, tan extraño y ajeno, los tranvías, pisar las hojas caídas porque es otoño y existen las estaciones, el suburbio de Kalio y aquel garito con el colgado que nos confesaba que su mujer era demasiado masculina, el complejo Andorra donde jugué unos billares y el Finlandia, un vodka muy digestivo, del que me traje una botella para degustar mis recuerdos.
Un sitio en el que me apetecería vivir si no se pasasen medio año bajo cero.
Y bueno, como este post empezó con la amputada intención de colgar fotos sobre España en Helsinki, he allí -al principio- la que yo creo más graciosa de todas las que hice.
Plantados, Sancho Panza y el "Ingenioso hidalgo Don Qujiote" sin yelmo de Mambrino, en medio de una libreria finlandesa. Porque como en la película "Un hombre sin pasado" el Quijote renunció al suyo, para aventurarse en el desasosiego de su locura, el Quijote también es un hombre sin pasado, lo cercena para vivir sus sueños, un sueño revestido de espejismo y anacronicidad (¿existe esta palabra?). Porque al final da igual, Helsinki, Madrid, Sevilla o Pekín, al final hay arquetipos que siempre se repiten.
Yo, claro está, caminando por Helsinki, daba mucho más la talla del Sancho (sobre todo por las palizas que me di a comer carne de Reno y salchichas de Alce)
lunes, 25 de octubre de 2010
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