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viernes, 25 de diciembre de 2015

Que nos quiten lo bailao!!!!



Uno no puede decir muchas cosas nuevas sobre las Navidades. Está todo dicho. Desde los que la elogian como una época de fraternidad a los que la critican por su hipocresía. Los que la disfrutan como una fiesta donde uno va de farra en farra a los que la viven en su fundamento religioso. Los que descorchan champán, a los que no les llega apara celebrarla, los que añoran a los seres queridos que faltan...

Cada uno barre para dentro sus Navidades.

Yo, repaso el año.

No soy muy original, claro, es lo que se suele hacer cuando en unos días el calendario pasa página.

2015 ha sido muy especial. Y he llegado a la recta final casi exhausto. Criar a un niño es la experiencia más desafiante que jamás he realizado. Mi respeto ya había prendido con aquellos que tenían hijos, y si cabe, la admiración que ya profesaba por las que con cierta altanería a veces llamamos "amas de casa", ha engordado hasta límites insospechados.

Los tiempos cambian, gracias a Dios, y por ahí poco a poco se van viendo más "amos de casa". Aunque para ser precisos, en nuestro caso, mi señora y yo lo gestionamos en equipo. Ese es nuestro espíritu y así lo entendemos.

Orión se lo ha pasado de puta madre, creo.

Y en cierto modo quería aprovechar estas fechas tan señaladas para dar las gracias: a estos que veis en la foto y a alguno que falta.

Sin ellos este año habría sido muy duro.

Son nuestra pandilla.

En estos doce meses hemos compartido toneladas de horas en los playgroups, en el parque, en la biblioteca, de paseo, en un café y sobretodo nos hemos apoyado y divertido.

El azar, y un poco de mala leche del destino, han dibujado un Diciembre un poco triste. Nuestro clan se ha dispersado. La vida los ha lanzado a distintos sitios. Unos regresan a España, otros empiezan guardería, unos se van a vivir debajo del río y otros a buscarse las habichuelas a Estambul...

Sin ellos no va a ser lo mismo.

Y de entre ese grupo, a los que yo creo Orión más va a añorar son a estos tres pistoleros.



Lawrence, Valentino y Marc. Sus tres primeros amigos. Los que la ventura les hizo emigrar el mismo día, un 15 de Diciembre umbrío de los que suele hacer por aquí. ¿Cuántas posibilidades para que eso ocurra?

Era verlos y a mi hijo se le iluminaba la cara, ponían el piloto automático, y la tarde, o la mañana o el rato que fuera se pasaban en un suspiro.

Yo también los voy a echar mucho de menos. Por ellos mismos. También porque en su compañía Orion se olvidaba de las mil gilipolleces que se conciben dentro su mente de niño diseñadas para putear su padre.

Ha sido un privilegio, un placer, compartir con todos ellos este maravilloso año. Y comprobar como,  incluso desde muy pequeño, se van cimentando las bases de la amistad. Una amistad pura y honesta, privada de falsedades e imposturas, como la amistad debería siempre ser.

Durante el último mes Orión intensificó sus horas de juego con Lawrence, así que un servidor pudo reunir material suficiente para juntarlo en tres minutejos. Ahí os dejo el video. Quizás viéndolo, entendáis mejor de lo que estoy hablando.


L&O from calvanki on Vimeo.

Muchas gracias, pandilla. Os vamos a echar mucho de menos...

...pero...

QUE NOS QUITEN LO BAILAO!!!!

La vida hay que disfrutarla a tope, exprimirla con la generosidad de quién sabe lo que vendrá mañana. Un abrazo fuerte a todos.

Y por supuesto, feliz Navidad, año nuevo y fiestas para ustedes y todos los demás!!!


viernes, 20 de diciembre de 2013

Some words that I couldn´t say at the right time.





When I have to train someone new, someone who want a job to pay for the roof over their head and some pints or pay the bills and the university books, I always tell them two things.

First that we really look at the attitude, the personality, because we are like a family, and it is very important keep a good environment at work. Why do I say “good” when it is “awesome”? We spend a big portion of our life here, so it´s much better if we get nice people, ready to help and have fun, not drama queens that are complaining about every little obstacle.

Second, that our job consists of an exchange of energies. And giving good energy to the customers, they give you the same positive energy back and we create spirals of good moods. So our workplace becomes a storm of amazingness, creating fields of good energy. Sometimes we look like a all-bran, full of fiber, tv advertisement.

After that I do my best to make them understand how we work and the mechanisms to make our tables happy and deliver the Itsu standards, like the damn red light. That takes one or two weeks, three if you are Italian; it is not a very difficult job, and everybody gets it in the end. That is the easy part.

If you have the two first things, all goes smoothly. But unfortunately they are not teachable. At least not teachable at this point in our lives, with all the hair completely grown. This is the difficult part.

That´s why in this Canary Island adventure I will miss those people who make my going to work a nice moment of the day, those who when I arrive at work receive me with a welcoming smile or a funny joke. Those ones that it was a pleasure work with, in all the different seasons and different teams, from front and back of house, that have came along during my time over there.

I remember one of those courses that we had to pass in the head office. The speaker told us that one of the best things to work for this company, if not the best, is that we will meet people from all over the world and with some of them we will create strong laces of friendship and besides that we will be able to look at the globe and see how we have an acquaintance in every corner of the map. That´s true and I keep a very alive memory of everybody who I have worked with since my discovery day in the first week of March 2010, after meet five general managers, and about 150 people coming and going.

Some of them I can call friends, some of them are even Italians.

And I feel that I was very fortunate guy sharing that time with you guys!!! I have learnt from all of you, I have had fun, I have had arguments that we have always fixed and I was truly happy in that daily challenge to make people not only savour the taste of our food but have fun with us too, and I will keep all those moments and anecdotes in my heart.

And let me guys ask you a big favour. Please, keep that magic that makes Itsu Notting Hill an amazing place to work, to spend those hours which pay our lives there. Take care of your colleagues, be generous, be nice with those unbelievable managers who only make your life easier... just please be just as you are. I know that sometimes it´s hard, when you have a rota with thousands of hours, or those crazy busy moments where it looks like every single person in London wants crispy chilly squid or when you have a file of customers asking for special requests such as prawn tempura without the leaf and a bit spicy but not the sauce it comes with or those who order the drinks and when you deliver them ask for some tap water and when you deliver them ask for some lemon on it and when you deliver them request some ginger on the side etc... I know, sometimes it can be very hard, especially if you are... Italian. But guys, italians and not italians, be happy, at the end of the day the worse thing that can happens is that you deliver a chicken teriyaki late or drop a glass of Sauvignon on a girl who just had her curls done... nobody will die.

And most importantly: ENJOY!!!

And I guess I´m not talking about anything that you don´t know. 

I hope to come back soon and for the current team, front of house, back of house and four managers musketeers, mainly I´m writing these words because I want to give you a huge THANKS for sharing with me the last almost four years of my life. And also a thanks from my wife and little Orión: you can see in the picture the present you buy with the money you collected.. a pram which is taking away his Dad´s back pain from carrying the little heavy Orión in a sling. In the picture you see little Guapo a bit angry... but don´t take it personally, after the photo we discovered that he was full of shit.

ALL THE BEST!!!

Ps: And I hope someone from the front of the house will be brave enough to cook something in one of the coming Fridays!

viernes, 27 de septiembre de 2013

Sobre las edades.



Ahí rulando en el Sevilla mía, un pellizco del sur en pleno Totteham Court Road, se me ocurrió la siguiente divagación en la despedida del Pablete.


 A los veinte años preguntamos qué hiciste ayer.
    A los treinta qué vas a hacer en el futuro. 
       A los cuarenta si tienes algún rato libre el domingo.
          A los cincuenta abusamos del "¿te acuerdas hace treinta años...
             Y a los sesenta del "¡uy! eso en mis tiempos..."
                 A los setenta la cosa es que no te haya entrado nada chungo. 
                    Y a los ochenta ¡Joder me estoy quedando sin amigos!
                        A los noventa a ver cuándo toca que me cambien el pañal...

                            ...En los cien te ponen una tarta con un montón de velas. 


Si aguantas más es que tienes demasiados cojones.

Antes de los veinte lo que preguntes no tiene mucha importancia, no eres dueño de ti mismo. 

Y en el proceso el truco está en disfrutar todos los momentos. That´s all.



Un abrazo Pablo, sopla mucho!!!

jueves, 25 de julio de 2013

Esculturas donde beberte una cerveza.




Desde que descubrí que había una cosa llamada "arte" y que aquello lo hacían señores a los que presuponía muy habilidosos y que llevaban muchos años muertos y que era algo que costaba mucho dinero, cuando no era algo por lo que ni siquiera se podía pagar, desde aquel día el arte intrigó, lo que el arte era y sus fronteras.

El arte y la experiencia estética.

Algún día le dedicaré una entrada al blog a la experiencia estética más arrolladora que he tenido en los últimos años. Fue con J. Pollock, supongo que lo demoro porque aún no he encontrado la forma de plasmarlo.

Vivir una experiencia estética mola. Es una agitación de los sentidos y el intelecto que se mezclan en un desasosiego cálido que te deja fuera de sitio, y sabiendo que no estás en el lugar, que algo se ha desencajado, adquieres una suerte de nueva sabiduría que te ayuda a calibrar de nuevo las coordenadas para que tu espíritu anide en un suelo firme pero que ya no es el mismo.

Y con el tiempo descubrí que pocas experiencias estéticas se conjugan en los museos. El arte tiene sentido en su contexto -al menos para mí- y en su contexto hilvana la trampa que puede en algún momento atraparte para catapultarte a esa nueva experiencia que te deja siendo siempre otro.

Las sucesivas escenas diarias de los monjes cartujos plasmadas por Zurbarán pierden su fuerza en la gris, fría y monótona sala de un museo. Zurbarán no los pintó para un museo, las pintó para que colgaran en un monasterio.

Y aquí en Londres en los Gabriel´s Wharf  puedes alcanzar la vivencia de una experiencia estética si como el otro día, un día de calor, te tomas una pinta en medio de un bosque de esculturas de madera; caballitos, misteriosas figuras, sillas rocambolescas y mesas que se alargan como un ciempiés.

Son todas obras de Friedel Buecking, un tipo encorvado y de pelo blanco como la nieve que se acercó a nosotros para en vez de quejarse porque allí sentado en sus obras estábamos,  nos regaló unas portales que publicitaban su espacio... un espacio donde literalmente te mezclas con sus obras.

Una forma nueva de disfrutar el arte, tocándolo, sentándote o saltando sobre él, como el chaval de la foto.

Es mucho más divertido y refrescante que un museo.

Merece la pena.

domingo, 26 de mayo de 2013

Historias de Londres


“Historias de Londres” es uno de esos libros, de los pocos, que les guardas apega como objeto. Es por eso que su legítimo dueño ha tenido que esbozar un astuto plan para que no me cupiera más vergüenza, para que de una vez por todas venciera mi trasnochado fetichismo y no me fuera posible no devolvérselo. Por eso que me prepongo leérselo a mi hijo.

Entre las crónicas que Enric Gonzalez, como corresponsal, mandaba desde Londres se fueron colando su vida y un creciente enamoramiento por la ciudad que le acogía. Los supo plasmar con un estilo cálido en las que las palabras te envuelven como el calor de la chimenea de una de esas casas victorianas de Holland Park te protegían contra el invierno, en un tiempo de chisteras, chelines, y coches a caballos.

Londres se derrama en la prosa de Gonzalez, y en su prosa Londres rebosa.

Mariano, mi amigo, en las orillas del viaje que íbamos a emprender a la antaño capital de un Imperio, se compró el libro, y ambos lo leímos. Los dados nos colocaron en el West, donde las hordas de inmigrantes polacos establecieron sus destinos, el barrio cuyo nombre había tomado una productora cinematográfica que le había dado perlas a la historia de la comedia más de cincuenta años atrás, “The man in the white suit”, “the ladykillers” “The Golden cage” pueden alegraros cualquier tarde de domingo... aquello era Ealing y la calle Lothair.

Varias mudanzas, aventuras, chaparrones, y muchas tazas de Earl Grey después, Mariano se marchó de Hammersmith, de la casa del 10 de Mylne Close, con sus cajas, su maleta, y sin su libro. Enric González y sus historias se quedaron atrás, conmigo.

En la vida siempre hay días de inventarios, en los que pasas lista, y te das cuenta de lo que te falta, de lo que ya perdiste y de lo que puedes recuperar. Mariano pensó que “Historias de Londres” era recuperable y en ese empeño se puso desde el primer minuto. Yo le di largas, excusas, bostezaba y cambiaba de tema, hacía como que no oía, le invitaba a una cerveza, miraba a la calle a la chica que pasaba en bicicleta con el rostro de Ophelia de Millais, incluso intenté sembrar la duda del título de propietario y casi que me creí yo mismo mis ficciones. Pero no, fue el quién pago, en la Casa del Libro de la calle Velazquez, Sevilla, cinco años atrás, ¿o fue en la Fnac? No lo recuerdo, pero él lo pago, esa es la verdad.

Resolví no devolvérselo. Lo reconozco. Así sin más. Hasta con cierto punto de chulería, la chulería que te da saber que no tienes la razón. Pero si era cierto que él había sido quién había desembolsado los dieciséis euros que en la contraportada, arriba del código de barras, se mostraban como precio; no era menos verdad que había sido yo quién lo había mantenido a buen recaudo en los últimos tres años. Y peor aún, yo jamás me lo hubiera dejado atrás olvidado. Lo sentía tan mío como él suyo. Y sé que él lo sabía. Si yo tengo mis manías con mis libros Mariano está preso de su propio catálogo de rarezas con los suyos, nadie mejor que él para entenderme.

Ese libro se iba a quedar conmigo...

...pero el muy cabrón dio con la manera. Viejo zorro.



Abrí el sobre y allí lo tenía entre mis manos. Otra edición, otro libro, las mismas historias. Si hubiera tenido entonces una de esas chisteras, habría cogido un puñado de chelines, tomado un coche de caballos, llegado hasta su puerta y me habría “quitado el sombrero”. Ya no son esos tiempos. Así que ya sin excusas, embrujado por su audacia, simplemente se lo dejé el otro día en su casa, encima del brazo del sofá de piel negro, mientras me bebía uno de sus gazpachos.

Y ahora se lo voy a leer a mi hijo, al que está creciendo ahí dentro en la barriga de su madre. Obedece a un doble motivo. Les tengo tanto aprecio a las historias de Enric que no puedo evitar hacer de su libro un objeto importante, algo que no me quiero olvidar cuando mueva maletas, o que me de igual si extravío, se quema o roban. Así que cada noche pasaré un par de páginas de este ejemplar que Mariano me ha regalado para recuperar el suyo, le leeré en voz alta, porque parece ser que el bebé escucha, que le relaja; para que Lobo, que es como ahora le llamo, se vaya enterando gracias a las entrañables anécdotas, a los efímeros instantes de vida cotidiana, a las pequeñas historias tejidas en los márgenes de la Historia con mayúsculas que Enric supo plasmar magistralmente en sus letras, de lo jodidamente importante que fue esta ciudad en la vida de su padre.

Yo amo Londres. Y si todo sale bien mi hijo nacerá Londinense.  


martes, 11 de septiembre de 2012

Fecha de caducidad.



Resulta que el amigo Bob ha sacado un disco nuevo y para la ocasión han montado en London una tienda con fecha de caducidad. En una semana se acaba, empezó hoy día diez y acaba a las ocho de la tarde el próximo dieciséis.

El disco se llama Tempest y vale doce libras. Luego tienes vinilos, toda su discográfica, camisetas, gorras, carteles vintage tal y como ellos mismos se proclaman y una armónica que no sé si con restos de saliva del genio que viene a costar unas setenta.

Está en el 47 de Beak Street, W1F 9SE

Y ahí estuvimos. El Mariano se compró el disco y casi que le hacía más ilusión la bolsa conmemorativa del evento "tienda por una semana" y el David que venía algo derrotado de tanto footing y bicicleta estaba que trinaba por una cervecita.

Nos plantamos en el White Horses, como tantas otras veces, después de deambular por varios pubs repletos de peña y buscando un aposento donde acomodarnos, al final acabamos donde siempre, de pie, en la puta calle, fumando y con una Samuel Smith

Y ahí el Mariano y yo le dimos la murga al David que acabó harto y aburrido de nuestras batallitas en la Uni. Y es que hace poco el Edu abrió un grupo de esos en facebook, lo bautizó como "Generación Filosófica del 98" con lo que el título llevaba consigo ya una errata; allí empezamos en el 97, quince años atrás que no es poco.

Así que los últimos días he vivido con un pequeño torrente de recuerdos, de nombres, de motes y rostros...

Como la tienda, la Uni también tuvo su fecha de caducidad, fueron cinco años donde de todo hubo y hubo de todo, y con el tiempo vas guardando en pequeños rincones de la memoria aquellos momentos, y los vas comprimiendo hasta que parecen que los has olvidado.

Pero a lo mismo que Mariano seguro que doblará la bolsa y conservará para siempre, y que algún día al rescatarla en alguna mudanza o descubrirla plegada en alguna maleta, se reirá del rato que posó delante de la tienda para que le sacase una foto mientas decía: "illo Davi, ven pacá con la bisi coño", esos recuerdos que una vez se arrinconaron, de repente, estallan y te dejan hueco, con las resonancias de un tiempo pasado y cojonudo.

Es por lo que escribo este blog, también por eso.

Un abrazo, compis filósofos. Y ya sabéis, si a alguno os interesa una armónica con la probable saliva de Bob, ya sabéis donde encontrarla.


jueves, 30 de agosto de 2012

En un desierto cibernético III



Me mudo, lo que implica que no voy a tener internet por un buen rato. Así que de nuevo incomunicado.

Después de 26 meses en la casa al lado del río resulta que me muevo unos 500 metros al norte. Pero aunque la distancia sea pequeña es un gran cambio.

Primero, me voy a vivir sólo con la rubia, la de australiana, esa que se ha decidido a aguantarme. Los de australia tienen fama de aventureros y doy fe de ello, aunque creo que la moza no sabe realmente dónde se mete. En definitiva, una nueva etapa en la relación que tengo ganas de estrujar.

Segundo, me separo de David, el arandino... con el que llevo viviendo cuatro años menos un mes y algunos días sueltos. Cuatro años menos un mes y algunos días sueltos dan para mucho, mucho, mucho. David, sin duda, ha sido uno de los grandes hallazgos de Londres y al final sientes un "no sé qué" de no compartir con él la balda del frigorífico, robarle los cigarritos y el pan bimbo, jalear al Madrid o tocarle los güevos cada mañana al llamarle "calvo". 

Tercero, el espacio. El sito a donde nos vamos podríamos definirlo como "cuco", pero lo cuco es pequeño y aún estoy dándole vueltas donde colgar la ropa, colocar el tablero del carrom, y qué huecos acogerán los libros. Supongo que las charities van a hacer el agosto con nosotros; porque me da que vamos a tener que donar la mitad de nuestras cosas. Pero bueno, es cuco. Cuco es taco, very cuco como dirían por aquí.

Y cuarto... no hay cuarto... literalmente, porque viviremos en un estudio.

Y quinto y último, tardaremos un no sé cuánto en volver a estar comunicados. Porque en este país superavanzado cada vez que quieres darte de alta en internet has de pasar un pequeño calvario.

Y ya va siendo hora de zanjar la excusa de mi previsible ausencia de las redes, porque en seis horas me toca una mudanza, limpiar la casa y dejar la moqueta como los chorros del oro.

Así que sin más: hasta pronto.


lunes, 23 de julio de 2012

Brixton Village



Domingo y sol. Además no trabajo. Por fin una pizca de verano.

Así que nos plantamos en el mercado de Brixton y todavía me estoy arrepintiendo de no haber comprado unos buenos chorizos para hacer lentejas o garbanzos.

Aparte de las pescaderias, charcuterías y fruterías y un par de tiendas de ropa, y alguna que otra diminuta galería de arte está el Brixton Village. Una especie de antiguo mercado de abastos donde ahora encuentras varios restaurantes y cafeterías. Hay comida china, porque comida china hay ya en todos los lados, hay comida india, porque comida india ya hay en todos los lados en Londres y nosotros probamos en un café Caribeño.

Merece la pena el paseo y luego darse un garbeo por el barrio que resulta ser el enclave de la emigración africana y caribeña. Además está conectado con la Victoria Line y se llega en un momento.

Brixton tiene mala fama, de inseguro, han tenido en el pasado algunos altercadillos y los problemas con la droga pues han llevado al barrio a asaltar varias veces los titulares de prensa. No obstante los que conozco que viven allí alegan todo lo contrario. Que es un sitio lleno de vida, efervescente y muy seguro que como todo hijo de vecino pues tiene sus sombras, pero no más ni menos que otras zonas londinenses.

Brixton mola y merece la pena un sábado o un domingo darse un garbeillo. Más si por fin el puto sol ha salido.


miércoles, 18 de julio de 2012

Yo veré los juegos olímpicos... por la tele.



Debido al quisquilloso seguimiento que el amigo de Guirilandia está realizando a los JJOO londinenses, poco nos queda que añadir desde aquí.

Parece ser que no están todo lo bien organizados que deberían, que la ciudad se va a convertir en un caos de banderitas y chichoneras, que se les conocerá como los "juegos húmedos" si este maldito verano se sigue empeñando en seguir llorando y que ni siquiera podrás acercarte a la villa -Fort Knox- olímpica porque un par de batallones, varias empalizadas y no se cuántos misiles apostados en varias azoteas te lo impedirán si no eres uno de los espabilados que han conseguido una entrada.

Creo que la idea de los juegos mola, creo que esos añejos valores del olimpismo molan también... pero cada vez que se acerca una cita olímpica me asalta con más fuerza la sensación de que no son más que una metáfora radical de los tiempos que se avecinan.

Unos pocos elegidos dentro de sus vallas, saltando de alegría y felicidad en un mundo palomitero de titanio mientras el resto de los mortales agitarán sus banderas más allá de los fusiles y escopetas que velan porque los elegidos respiren en paz... anhelando ser parte de esos saltimbanquis que nadan en jugos embriagadores de artificialidad, armados de una envidia tenebrosa, que no hace sino impedirles cambiar el mundo que se despedaza a su alrededor.

Los juegos no son libres, los juegos son un apunte más en el libro mercantil de la mercadotecnia, en la que algunos se aseguran millones y otros sufren las consecuencias en la congestión del metro, mientras la pirotecnia nos espanta del meollo del problema.

Y el meollo radica en algo tan simple... que ni nos adoramos, ni nos hacemos más fuertes los unos a otros.

Así que los veré por la tele, y al menos espero que sean divertidos. La cosa empieza bien para los españolitos, sólo hace falta ver el chiste de equipación que nos han encasquetado.

viernes, 16 de diciembre de 2011

150 interconectados.



Estoy leyendo en el libro "The Tipping Point" que en lo concerniente a las relaciones humanas el 150 es un número sumamente importante.

Resulta que si un grupo supera esa cantidad, las relaciones entre sus distintos miembros se deterioran, vuelven frías, la gente empieza a no conocerse, se generan subgrupos, las enemistades, problemas y malentendidos son mucho más arduos de gestionar y bueno todo lo que ello conlleva y que podéis imaginar.

Londres es una ciudad de unos nueve millones de habitantes, millón arriba o abajo.

Las deducciones os las dejo a ustedes mismos.

A uno esta ciudad le puede parecer fría, vertiginosa, inhumana. Y es completamente cierto. Ayer en el metro por ejemplo una abuelita se subió al vagón y preguntaba si aquella línea la llevaba hacia no sé donde. Por unos diez segundos nadie la contestó, delegábamos en el de al lado el coñazo de tener que repetir a la abuelita tres o cuatro veces que sí o que no, demorando el esfuerzo de tener que averiguar si la estación a la que la señora se refería estaba en el display justo arriba de nuestras cabezas. Finalmente la de al lado empezó a proferir sonidos, el de enfrente acertó a decir que sí, pero la de mi izquierda dijo que no, la abuelita estaba hecha un lío, un joven se levantó y señaló en el display que efectivamente la estación estaba allí y que la abuelita estaba en el tren correcto, otro se levantó y la ayudó a sentarse y no sé muy bien cómo todos rompimos a reír por el desorden que la ochentona había introducido en nuestro vagón.

Por lo tanto, Londres como megalópolis es fría, vertiginosa y inhumana.... los primeros diez segundos. Los diez segundos de confusión de que un completo desconocido de distinta raza, credo, edad y condición te pregunte por una dirección, pida ayuda, o cualquiera de los motivos por lo que un extraño se podría dirigir a ti.

Y por es tan importante ese artilugio de no más diez centímetros que religiosamente todos atesoramos en nuestro bolsillo. Es por eso que en esta ciudad a cada poco ves a siete personas utilizándolo al mismo tiempo, mientras esperan, en le bus, en la cola del club, en el restaurante. El móvil subraya a los 150 de nuestro grupo allá donde estén, puede que alguno justo enfrente compartiendo nuestros espaguetis, o leyendo tragedias griegas con un biberón, puede que otro ande por Sri Lanka de luna de miel, o en Brasil haciendo negocios, o en Helsinki preparando una exposición de fotos, algunos pueden estar en Polonia peleando como jabatos, o en México apretándose los michelines para caber dentro de un traje, o por qué no en Lanzarote alimentando a unos perros ajenos o en Valencia esperando que lo manden para Madrid o en Madrid sujetando un micrófono, incluso es posible que haya alguno devanándose los sesos en Sevilla para que los muebles columna de su cocina sean menos profundos y así poder encajar el horno que utilizará una vez cada siete meses para hacer un plato incomestible. Y en mi caso, la mayoría todavía andan por Alcalá de los Panaderos, esperando hijos, estudiando opos, sacando a pasear a un perro pequeño al callejón del huerto, trabajando para Vodafone, superando trances como valientes, o sea más o menos haciendo sus vidas.

Facebook, twiter, whatsApp, Googletalk, messenger, skipe... son el adhesivo que mantienen pegados a nuestros 150, allá donde estén.

Y el móvil, hoy en día, es es el item que lo permite de una forma fácil, sencilla y deslocalizada. Así que con dos cojones, VIVA EL MOVIL Y LA MADRE QUE LO PARIÓ!!!



Nokia lanzó su nuevo periférico con un espectáculo 4D al que tuve la malafortuna de asistir, porque casi una hora de pie muerto de frío para ver ese minutito que tenéis ahí enfrente. Pero bueno, que sirva como homenaje.

Y gracias a uno de los 150, uno que ha ido a repoblar Zaragoza, ya que esta entrada la he escrito escuchando a Catpeople, su recomendación.

You know, when I was a teenager I hated mobiles... I guess for a guy who thought he was a grunge it wasn´t cool to want a mobile. Obviously he got it at the end. And since then he has always carried one. Now a days he doesn´t love it but he really thinks that it is the easiest way to keep in touch with the people he cares, in any time in any moment. So he has to surrender to reality and start thinking that becoming a mobile´s addicted is not so bad.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Cuando los genios ladran.



La mesera abrió la puerta buscando vasos vacíos, pero aún algo de cerveza les quedaba a las pintas. Eras sobre las siete, un lunes 21 de Noviembre, en la terraza trasera de un pub en cuyo letrero de entrada se leía la formula: E = mc2. Un genio de la física ese Einstein y un genio de las letras y la música era al que nos disponíamos a ver en cuanto acabásemos ese buchito de cerveza que impidió a la mesera hacer su trabajo.

Es ese que mal se ve a la derecha de la foto, con un sombrero gris.

Mariano nos advirtió que no esperásemos un derroche de voz, que el hombre con sus setenta tacos pues que hacía lo que podía, y más que cantar ladraba.

Y eso fue exactamente lo que hizo, ladrar. Ladrar a lo rockabilly. Incluso haciendo casi irreconocible "like a rolling stone"

Pero es un genio, un tipo que ha alimentado de música a varias generaciones, susurrado cien historias como la de aquél Huracán al que el racismo, la envidia y los prejuicios encerraron entre rejas, un tipo al que casi matan cuando tomó una guitarra eléctrica, un gachí al que las modas le resbalan, porque él sabe que va siempre unos pasos por delante, un autor que ha sabido sobrevivir a toda una era sin dejar de ser un punto anacrónico. Ahora ladra, pero es un genio, y los genios se les perdona incluso hasta le edad.

Al principio fue Mark Knopfler a lo folk con una banda repleta de buenos músicos, de esos que tocan bien el órgano, la flauta, el violín y un puñado de guitarras raras. Pero la cosa se ponía caliente porque el genio no salía y ya hacía una hora que el señor Knopfler arañaba su stratocaster. Se hizo un poco de rogar pero al final allí se plantó, escorado, sin ocupar el centro, una travesura digna un tipo que sabe que da igual la posición que ocupe porque es él quién lo va a llenar todo.

Y así se desplegaron dos horitas más de música, dónde apenas pude adivinar un par de canciones, con ese cabezón que tenía delante balanceándose al pulso de la música, y la cincuentona al costado a la que le brillaban los ojos como a una quinceañera, a un señor de pelo blanco a la izquierda que a cada rato le contaba una anécdota al que sería su hijo, un tipo bastante más mayor que yo; por no hablar de la rubia pálida veinteañera con chaleco de lana de siete colores que silbaba atronándome a cada final de canción. Fue toda una experiencia.

He querido ir a un concierto suyo desde que les birlé a mis padres un viejo cassete en cuya portada estaba pintado el retrato de un tipo a lo Matisse y que escuché en mi primer walkman sonny.

Ya lo tengo en mi currículum.

Un lunes, después de una pinta, fui a ver a Bob Dylan.

A un genio que ahora ladra.

I was in a big gig last monday. Bob Dylan and Mark Knopfler. I was a bit disappointed because he didn´t sing "the times they are A-changin" one of my favourites songs ever. At least he went for "like a rolling stone". It was in Apollo Hammersmith, so, when it finished I have just walk 10 minutes to reach home. It was cool see Bob Dylan only 10 minutes far from our home. And now I can put it in my CV. I was in a Bob Dylan gig!!!!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El día en que Richard Curtis me pidió perdón




Así como que el nombre no os va a decir nada, pero ese quillo es el director de "Love Actually" o el guionista de "Notting Hill" o de la que para mí podría entas entre las diez mejores comedias dramáticas de la historia, no es sino otra que "Cuatro Bodas y un Funeral" (dispénseme el señor "La cabeza en la puerta" que seguramente me rompería las piernas con un ladrillo de gominola por semejante afirmación)

La cuestión que veo a un notas con un guión y le pregunto si es guionista, estaba con su familia, así que no muy dado a hablar, y luego le digo si debo conocer algo de su trabajo y me suelta que claro que sí, que él da por hecho que debo conocer la película cuyo título es el mismo que el nombre del barrio en el que trabajo. Yo como un gilipollas raudo contesto: ¡Notting HIll!" con la calentura, nerviosismo y entusiasmo de aquel que acaba de ganar el premio gordo en un concurso de preguntas.

La cosa es que tras la estupefacción del principio me pongo serio y con tono grave le espeto. "Pues muchas gracias, es usted mi pesadilla" El cambia el gesto, la madre y la hija dejan de hablar, me miran fijamente afilando las uñas y cuando ya tengo toda su atención, alego de una forma más distendida: "Gracias a usted cada no poco un par de turistas me hacen señalarles en el mapa o indicarles donde diablos está la famosa librería dónde Julia Roberst se enamora de Hugh Grant". El hombre se ríe, y a continuación me pide perdón, excusándose de que su pluma me haya causado semejante pesares.

Dos observaciones finales.

Una: Turistas del mundo, aquí está la librería de los cojones.

Dos: El de la foto ni es Richard Curtis, no soy yo y no tengo ni idea de si será un turista, y realmente no podría contestar a la pregunta de qué carajo hace el notas ese encabeza este post, pero no sé, me da como paz el hippy ahi mirando el estanque.


Richard Curtis, the guy who wrote Notting Hill has just apologized with me, it was because I told him that thanks to him I have had to answered two millions times to the question "Do you know where is the Travel Book Shop from the movie Notting HIll?", you know, tourist are very special kind of people and it´s so annoying when you have to spend a couple of minutes explaining how to reach the book shop while you are working, specially if you are busy, and specially if those tourist don´t speak a word in english or spanish. And I don´t know if Mr Curtis felt really guilty because I left a very, very, very good tips. Anyway, It was a good anecdote.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Vivir en Londres.



FOTO por Marta Comesaña.


TRABAJO.

Lo primero es el currículum.

Dejarse de milongas. Una sola página. Y yo lo haría especializado. Uno para hostelería, otro para tiendas, otro para ordeñador a distancia de vacas preñadas, etc, etc, etc. En trabajos no cualificados podéis mentir y engrosar vuestra experiencia con dos o tres restaurantes más o dos o tres tiendas más, pero que no se os vaya la mano.

Si queréis aprender de verdad inglés, utilizad el sentido común y buscar trabajos donde haya compañeros nativos. En el caso de la hostelería por ejemplo los pubs.

Otra prioridad debe ser que esté cerca de vuestra casa. Por no tardar una hora en llegar, por no tener que coger autobuses nocturnos y sobretodo para no gastarse una pasta. Ver sección Transportes más abajo.

Una forma fácil es curriculear a través de internet. La mayoría de las cadenas tienen en su página web un apartado de búsqueda de empleo. La lista es interminable: itsu, yosushi, wagamama, Pret a Mange, Wasabi, Samurai, Pizza Express, Bella Italia, Strada, Cafe Rouge, Eat, Costa Café, McDonals, Cafe Nero, Starbucks, Burger King, Giraffe, Nandos, Wahaca, Leon, etc, etc, etc. Patear las calles con una libreta y sitio que parezca una cadena os lo apuntáis y miráis si podéis entregar vuestro currículum por internet.

Otro sitio son las empresas de trabajo temporal, pero ahí curras en fábricas y es más chungo, menos tiempo para socializar, aunque sueles tener los fines de semana libre. Pones "temporary work london" y ya lo flipas. Yo la única que conozco es Extraman. Tengo a un amigo al que le ha ido bastante bien allí.

También tenéis este otro buscador de trabajos, es por palabras claves y es muy util. Se llama Job Crawler

Luego están las tiendas tipo Zara, Uniqlo, Next, Gap, House of Frazer, Maximmo Dutti, etc, etc, etc. Algunas tiene oficinas de reclutamiento, otras van por internet, y otras contratan en especie en cada establecimiento a opinión del manager de turno. Yo en este sector no estoy muy metido, pero supongo que es buscar "zara london" irte a la página de Londres, ver si puedes aplicar por internet, o averiguar dónde está la oficina de reclutamiento (una oficina donde centralizan la contratación) y mayormente si en la web no aparece nada de eso es que tienes que ir tienda por tienda. Hay millones de calles comerciales. Está claro que la más famosa es Oxford Street o tenéis la más pija Kings Road en Sloane Square, o el centro comercial más grande de la capital: Westfield en Sheperd Bus y ahí podéis buzonear, no lo sé, cien currículums?

Otra técnica es curriculear siempre en los mismos sitios. por ejemplo, te buscas siete o ocho garitos cerca de tu keli, tipos pubs, restaurantes, sitios donde por un motivo u otro creas que estarías bien, ya sea por la paga, porque te queda cerca de casa, por aprender inglés y etc. El primer día preguntas por el manager o el dueño (owner) y le das el curriculum y le preguntas su nombre. Entonces a los dos dias vuelves y ya no preguntas por el dueño o manager ya preguntas por Antonio, Peter o Tikitaka, me vengo a referir, preguntas por un nombre y aunque te de apuro y verguenza le vienes a decir al notas, que estás muy interesado en trabajar ahí. A los dos dias vuelves y así en alguno de esos siete sitios te llaman fijo para hacer un training.

Palabra clave. Training. Aquí lo llaman training, discovery day, trial, etc, etc. etc. Es la forma que tienen aquí de contratar a la peña. Suele ser o un día, o tres, o una semana. Suelen ser pagados (normalmente a la mitad de lo que luego cobrarías) y en esos días deciden si te cogen o no. Así que para los que no estéis todavía aquí, creo que es dificil venir ya con un trabajo puesto que no puedes hacer el training en España.

Otra herramienta son las empresas (sé que las hay pero ahora no sé ninguna) que pagas una cantidad y te ofrecen entrevistas. Luego si pasas la entrevistas haces el training y si pasas en training tienes el trabajo. Es decir, la empresa lo que se encarga es de buzonear por tí. Te facilita las cosas pero buzonea indiscriminadamente, así que a lo mejor te consigue una entrevista para un trabajo en el culo del mundo. Desafortunadamente no conozco a ninguna de confianza. Y tampoco lo recomiendo.

Otro sitio donde puedes mirar es en el foro londres De hecho aquí podéis mirar millones de cosas, desde iros a tomar una cerveza con españoles (cosa que para aprender inglés no es muy recomendable) a habitas que quedan libres, etc, etc, etc.

Y también tenéis el sacrosanto Gumtree.

Y bueno, el boca a boca. Salís un día a tomar una pinta, conocéis a alguien, empezáis hablando de como el Manchester City ha formado un equipazo o por qué la Kate Middleton no le llega ni a la suela a Lady Dy y en cuanto se tercie le preguntáis dónde trabaja y si están buscando peña allí. Fácil. Un buen presupuesto en pintas puede convertirse en una buena herramienta para buscar trabajo.

Pd: ah, haceros a una idea de que cada 100 currículums que repartáis, una llamada... asíque no desesperéis... o quizás tengáis suerte y a la primera pilláis curro.

ALQUILER DE HABITA

Según vuestro presupuesto lo normal es aterrizar en un hostal (es decir, tienes una cama en una habita con diez camas más y un locker para guardar tus cosas, así que tener un buen candado es importante). Si vuestro presupuesto es un poquito más holgado yo no desecharía los B&B (Bed and Breakfast) que son como pequeños hostales a la españolas. Habitaciones individuales, a veces con baño propio y generalmente con compartido, y bueno, el desayuno incluido. Aterrizados luego hay que buscar habitación. Tenéis para empezar el foro londres o el gumtree para alquilar habitaciones. Luego también podéis poner "rent london" y cosas asi en google e investigar. Los precios oscilan mucho, dependiendo de las zonas, de lo cerca que esté de la estación de metro, del estado, etc, etc, etc, etc. Lo de las zonas es muy sencillo. Londres es una cebolla con capas, la zona 1 es el centro, el segundo anillo concéntrico es zona 2 y luego la 3, la 4 hasta la nueve. El este de londres es más barato que el oeste, suele serlo vaya y el sur más barato que el norte. Pero lo más importante es tener una boca de metro cerca o buena comunicación por autobuses. Puedes vivir en zona dos pegado a zona uno pero si no tienes una parada de metro cercana en realidad vives más cerca si estás en zona tres con una boca de metro pegada. Luego depende de la vida que llevéis. Una amiga mía por ejemplo vive en zona 3, trabaja en zona 3 y casi todo su vida la hace de barrio. Yo en cambio me suelo mover más por zona 1, cuando salgo, además de trabajar allí, por eso mi prioridad es estar siempre cerca del metro. Eso ya lo iréis viendo cuando estés aquí, además dependerá de vuestro carácter y personalidad.

Mayormente hay tres tipos de alquileres en Londres, con sus cien mil variantes.

Alquiler privado: Alguien que tiene rentada la casa o en propiedad y subalquila habitaciones para ayudarse a final de mes. Vivís con el dueño o con el titular de la renta, eso como podéis imaginar puede traer ciertos problemillas. La ventaja es que normalmente son sitios agradables, cuidados, limpios, etcs.

Alquiler de habitación: Un tipo tiene alquiladas o en propiedad dos, tres, o cien casas y se dedica a alquilar habitas. Va de lo psudoilegal a lo legal. Normalmente sólo pagas una o dos semanas de depósito y tienes un "notice" de una semana o dos. El "notice" es el tiempo que tú le das al que te alquila o lo que él te da a ti para dejar la habitación. La ventaja o el inconveniente de este tipo de alquiler es que la gente va y viene, no tienes estabilidad, normalmente hay peles monumentales por el tema limpieza o por el "te has comido mi yogurt".

Alquiler por agencia: Las "State Agent" que las hay a patadas. Ahí alquilas la casa tú. Normalmente tienes que comprometerte por un año. Pagas unos dos meses de depósito más las jodidas "fees" es decir, las tasas que la agencia se embolsa, y el primer mes por adelantado (osea, que se os pueden ir desde las 1300 a las 1500 libras así de sopetón) Es el alquiler ideal para cuando ya llevas un tiempo en Londres y sabes exáctamente dónde quieres vivir y más importante aún, con quén. A no ser que nadéis en oro, no podéis acceder al alquiler de una casa por vosotros mismos.

Normalmente los precios oscilan entre las 75-120 por una habitación compartida (que tiene la ventaja de pagar ese dinero entre dos y la desventajas que a veces te despiertas con los calcetines de tu compañero en la almohada) y entre 120-200 por una individual. A la semana.

Obviamente depende de muchos factores, que tipo de alquiler, dónde esté la casa y los trescientos ecéteras que os podéis imaginar.

Una opción mixta es esta que ofrece Guirilandia. Es una opción buena para pasar una temporada larga y estudiar la situación del alquiler de la habita o de la casa con más tranquilidad y los precios son bastante competitivos. Echarle un vistazo.

Cuidado con los timos, especialmente en Gumtree, ovlidarse de pagar depósitos o adelantos por Western Union.

TRANSPORTE.

El transporte es caro de cojones en London. Un viaje simple en madrid cuesta un euro si no recuerdo mal, pues aquí cuatro libras. Yo pago alrededor de 110 libras al mes por my Oyster, que es la tarjeta de transportes aquí. Yo tengo un bono que renuevo cada semana a 27,5 libras que me permite moverme de zona 1 a 2 las veces que quiera en metro y buses. Evidentemente cuando más lejos estés, más cara es. La oyster es muy facil de sacar, son cinco libras de depósito y la obtienes en cualquier taquilla en cualquier metro.

Tienes dos modalidades de pago.

Season: que es lo que yo tengo, pago una vez en semana. Si vivis en zona dos, pues os sacáis zona 2-1. Si no necesitais metro, pues os la sacáis sólo de autobús que es más barato. Irremediablemente hay que hablar con el taquillero,jajaja.

Pay as you go: Es decir, vas metiendo dinero y te va restando por cada viaje. Se supone que si en un día pasas de las 6,20 libras ya no pagas mas porque 6,20 libras es lo que vale un pase de día para coger todo lo que quieras.

La oyster se recarga en unas maquinitas con un interfaz muy facil de usar. Vaya, que si mi madre cuando vino a verne lo pilló, lo pilla to dios. Además está también es español.

Bien, tenéis que familiarizaros con esta página. Ahí teneis toda la información de metros, autobuses, rutas, etc, etc, etc .

Es la Tfl y aquí tenéis el planito del metro.

Luego está la bici. Si pilláis un trabajo no muy lejos de casa la bici no es mala idea. Con lo que pagaréis de oyster en un mes podéis adquirir una bici de segunda mano o una bici en el Argos (tienda donde encontraréis de todo a muy buen precio, y ya que hablamos de esto, tenéis el Primark, todo hipermegabarato y además con una sección de ropa para currantes en hostelería muy muy barata también)

Londres también cuenta con un sistema público de bicis. El inconveniente es que sólo cubre la zona 1 y solo partes significativas de zona 2.

Y también tenéis la opción más barata de todas: patear.


APRENDER INGLÉS.

Lo primero. No caigáis en mi error. No juntarse con españoles, o lo justo y necesario.

Luego tenéis a través de internet una gran herramienta. Los podscast. Os descargáis programas de radio y los váis escuchando en vuestros auriculares.

En BBc Learning Enlgish podreís encontrar millones de podacast así como otras herramientas muy útiles.

Luego tenéis un libro que se llama "Grammar in Use" que yo me lo compraría nada más llegar. Hay tres niveles, básico, intermedio y avanzado.

La tele es genial, además aquí via teletexto lo subtitulan todo, así que maravilloso para aprender.

Luego están las academias.

Hay mayormente tres tipos.

Metodo Callan. Es un nuevo método para aprender inglés. Yo soy firme partidario que es con el que más rápido se aprende si uno se aplica. Podéis leer un pequeño texto que escribí si os apetece donde conté mis impresiones. Callan es algo cara.

Metodo tradicional. Es decir, tipo como estudiábamos en el insti pero en inglés todo. Normalmente te hacen un test de inicio y te colocan en su nivel. Las hay de muchos tipos y precios. Yo sólo conozco la Malvern House que es bastante cara. Pero bueno, eso es preguntar y preguntar a la gente. Yo estoy buscando academia ahora y es lo que estoy haciendo, preguntar.

Y Council. El council es el ayuntamiento, yo vivo en Hammersmith que es Londres pero pertenezco al Council de Hammersmith and Fulham. Buscar en las páginas de los ayuntamientos que ofrecen clases en institutos o cursos que están muy bien y a muy buen precio. Luego hay academias baratas o casi gratis porque son donde los profes se enseñan para ser profes. Yo ahora misminot no conozco ninguna a ciencia cierta, pero ya sabéis, es preguntar y preguntar. Otra opción ir al Job Center (la oficina del paro vaya) más cercano y decir que estáis desempleados y que queréis clases de inglés, normalmente son muy baratas o gratis -mientras estéis desempleados-.

También podéis poner anuncios en Gumtree de intercambio de idiomas, una hora español una hora inglés. Ahora mismo hay mucha gente interesada en aprender español también y esa es una baza que no debéis desaprovechar.


BUROCRACIA.

Cuenta de Banco, National Insurance Number y él médico.

No os creáis que abrirse aquí una cuenta de banco es fácil. Normalmente requieren que tengas un hospedaje. Es decir, que ya tengas habita. Si por lo que sea no teneís habita podéis probar con el HSBC que tiene una cuenta que llaman passport en la que pagas ocho libras al mes pero no necesitas tener una dirección. Lo malo es que estás atada un año a ella. Lo mejor es esperar a tener una habita e ir a otro banco. Los Barclays y Santander no suelen poner muchos problemas.

El NIN (National Insurance Number) es una tarjetita que tenéis que sacaros para trabajar oficialmente. A veces si vais a coger un trabajo los mismos del trabajo te concretan la cita para hacerlo. Pero yo de ustedes no esperaba. Lo mejor es ir a un job center y enterarse. Es sencillo, vas alli, dices que te lo quieres sacar. Te dan una cita y te dicen al job center que tienes que ir (no en todos sacan el NIN). Vas allí y llevas tu pasaporte y algún tipo de acreditación de que llevas en londres un tiempo (factura del hostal, contrato de la habita, etc, etc, etc). Rellenas unos papeles con una oficinista, te sella y luego esperas a que te llegue por correo en un mes más o menos (aunque en unos dias te mandan una carta con el número provisional que ya es válido para firmar cualquier contrato)

Lo mejor creo yo es ir buscando trabajo a la par que habita de alquiler. Si encuentras trabajo ya preguntas allí como te sacas el NIN, y en cuanto tengas casa es ir a pillarlo.

En cuanto a los médicos. Leer esto para enterarse.


PRESUPUESTO.

Los comienzos son duros y más caros.

Normalmente en encontrar habita, curro y tal puede llevaros desde 15 días a dos meses.

Pensar en unas 300-500 libras alquiler (más el depósito el primer mes)
Con 100-120 libras comes
100-120 libras en transporte.
10-20 teléfono. (lo mejor es empezar con un teléfono a coste cero, prepago, por veinte centimos, mirar en Tesco que son unos supermercados que ahora los tienen muy baratos)

Esos son gastos fijos, y ahora si queréis tomaros un café o una cerveza o lo que fuera.

Así que para venir aquí con garantías para poder ir tirando dos meses como mucho para encontrar trabajo y luego poder aguantar hasta recibir la primera paga (depende del sitio, en algunos tienes que esperar solo una semana, en otros quince días y en otros un mes) como mínimo hay que venir con unas 2000-3500 libras. Si tenéis mucha suerte solo gastaréis 1000, pero las 2000-3500 no os la quita nadie.

BLOGS Y PÁGINAS DE INTERÉS.

Guirilandia (este blog lo hace un amigo y tiene un secciones como "de pintas", "de juerga", "de cena" -arriba del todo- que está bastante bien), además tiene un montón de articulitos donde podéis ir entrando en el mood londinense. Bajo mi opinión y nada tiene que ver que con su autor pintee (osea, que me vaya de cervezas) de vez en cuando, es uno de los mejores blogs para saber qué hacer, ver, beber, comer y dormir en London.

Un mundo perplejo. Un gran blog escrito desde la city, donde comprenderéis un poco mejor como funciona el reloj y la mente del Londoner, muy buena su sección vocabulario donde te enseña expresiones o palabras de uso muy común y útiles si quieres ser un "proper Londoner"

Y luego están las más genéricas.

Time Out

Event Guide.

Creo que eso es todo.

Para aquellos que vengan, ala: mucha suerte y pensad que los inicios suelen ser siempre más duros.


For a few months a lot of people were asking me what should they check before landing in London. And long time ago I wrote a email with a few tips for them and because today I was bored I thought: why not to post it in my blog?

martes, 19 de julio de 2011

Encontrar trabajo en Londres.




¿Has hecho ya las doscientas copias de tu currículum? ¿Has mentido ya como un patán alegando los doscientos bares y restaurantes donde has trabajado? ¿Rastreaste el callejero Londinense señalando los doscientos puntos a los que ir?

En este post no vas a encontrar la fórmula mágica de cómo carajo encontrar trabajo en Londres.

sino la historia de Pimpa y Pumba (oculto sus nombres verdaderos por motivos de respeto a su intimidad y porque bueno, ahora mismo no los recuerdo)

Pimpa y Pumba son dos chicas, morenas, misma estatura y complexión. Una es de Málaga, la otra de Córdoba. ¿Qué les ha traído a Londres? Pues lo que todo hispano a venido a hacer aquí: demostrar la conjetura de los números primos gemelos. Pero mientras que la demuestran y no, las chicas no pueden vivir del aire, así que están buscando sustento. Y eso que entran en un ciber de Notting Hill a imprimir curriculums en su segundo día en la ciudad. Y nada más pasar el umbral de la puerta dicen "Jelou". Yo les respondo "hola", porque claro, ese "jelou" las delató al instante. Como es una historia verídica y vivida, no podía menos que estar yo allí; delante de un ordenador, matando el tiempo de mi break y pidiéndole a una amiga via facebook que me mandara su dirección de correo ordinaria porque he de enviarle algunas cosillas que desgraciadamente aún no se pueden enviar telemáticamente.

Yo sigo a lo mío y ellas a lo suyo hasta que me levanto a hacer una fotocopia, pero claro las muchachas tenían a la máquina algo ocupada con la impresión de los doscientos currículums y al señor con bigote que regenta el garito con una sonrisa de oreja a oreja porque estaba haciendo su agosto.

Total, que en eso me acuerdo que en mi trabajo buscan gente. En eso que les pido su curriculum, en eso que se lo doy a mi jefe, en eso que mi jefe las llama, en eso que vienen hoy a hacer una entrevista, en eso que consiguen su discóvery day para mañana y pasado, en eso que casi se van sin pagar los tes que habían consumido.

Puede que lo consigan, pueden que no, pero bueno, por algo se empieza.

Así que tú, que vienes a London, escapando del paro español, o buscando nuevos horizontes y experiencias, que has leído doscientos artículos titulados "encontrar trabajo en Londres" y que necesitas un curro mientras demuestras la conjetura de los números primos gemelos, te doy un solo consejo: encuéntrate conmigo en un ciber.

To find a job you need always a bit of luck. As two girls that I have met yesterday in a ciber. They are spanish and were looking for a job. They gave me their cv and tomorrow they have got their discovery day at my work. Maybe they are gonna get the job, maybe not... but at least I´m happy to help. As I said, a bit of luck, if they get the job who was going to tell them that they got it because they were printing some cv in a ciber.

martes, 12 de julio de 2011

Las bicis no son para las noches.



No veas quilla, la ideita que tuvimos el viernes. Volver a casa en bicicleta. Estábamos en Chancery Lane, eran alrededor de las 3:30 y nos dijimos que iba a ser mucho más práctico alquilar una bici de esas que parecen ortopédicas que esperar pacientes a los autobuses nocturnos, que pasan cuando les da la gana. Y ahí que fuimos. Lo primero sería encontrar un embarcadero de bicis y para eso tengo yo mi móvil inteligente que me chivateo uno no muy lejos de dónde estábamos y hacia allí nos encaminamos. Antes claro nos paramos en un subway a comprar un poco de bocadillo sabor a pepinillo -todos en el subway saben a pepinillo- para coger algo de fuerzas para el que aún no sabíamos iba a ser un largo camino de vuelta a casa. Justo terminando el último bocado del bocata, dimos con el primer embarcadero, pero hija, estaba vacío.



Como el David y yo somos de ideas fijas, no desistimos en nuestro empeño y pusimos rumbo hacia el siguiente que me indicaba mi móvil inteligente. Y hasta allí llegamos, con iguales resultado. Y otro, otro y otro y así nos encajamos en Tottenham Court Road hasta que dimos por fin con uno que tenía un puñadito de bicis.

Y manda cojones que a las cuatro de la mañana tengas encima que hacer cola para alquilar las bicis, porque cuando llegamos, había dos tipos con nuestras mismas intenciones y tuvimos que esperar hasta que completaran las doscientas pantallitas que tienes que completar antes de gastarte una libra en alquilar la dichosa bici.

Tras esperar, completar nosotros las doscientas pantallitas, por fin, una hora después de iniciar la aventura, teníamos nuestra bici y ahí que nos pusimos a pedalear. Cruzamos todo Oxford Street y en el primer viraje ya que me meto en contramano, enfrentándome cuál Don Quijote a un gigantesco autobús rojo que venía flechaito hacia mi, pero como hidalgo experimentado, reaccioné a tiempo colándome en el carril correcto antes de que la bestia roja arrollara mis huesos (Mamá, tranquila, no fue tan peligroso, simplemente estoy añadiendo algo de acción)

Y dejando atrás Marble Arch cruzamos todo Hyde Park, llegando a Bayswater, rebasando Notting Hill, bajando por la cuesta hasta High Street Kensington y ahí fue cuando sonó mi alarma. Había puesto una alarma a los 25 minutos ya que a los 30 tienes que dejar la bici si no quieres que te cobren una buena multa. Ahí fue cuando le dije al David que teníamos que encontrar un aparcamiento y rapidito.

¿Y a que no sabes qué?

Que tuvimos el problema a la inversa.



Todos los embarcaderos de bicis llenos, repletos, a rebosar. Y la alarma de mi móvil, suena que te suena. Deshicimos camino y tras tres o cuatro llenos, por fin dimos con uno con un par de postes libres. Ya llevábamos 45 minutos con la bici, así que llamé a un teléfono, para explicarles que habíamos rebasado el tiempo porque no encontrábamos aparcamiento libre y que no era culpa nuestra que hubiéramos rebasado el tiempo reglamentario, y que por lo tanto no nos cobrasen la multa; pues imaginate, quilla, explicar esto a las cinco y media de la mañana, to quemao tras el periplo en bici, y con el sabor a pepinillo del bocadillo de subway repitiéndose en mi estómago, a un tipo que se acabaría de tomar el café o té, porque era inglés, y ponerse el pinganillo, y tener que deletrear tu nombre y repetirlo siete veces, y acabar diciendo Alfa, Lima, Victoria, Alfa, Romeo, Oxford para que el tipo pillara que me llamo Álvaro y luego va y meto la pata diciéndole mi número de teléfono mal, y a todo esto el David partiéndose el culo, no de mí, que de por sí ya merecía unas risas, sino de dos -más colgados que nosotros- que estaban bailando en medio de la calle. Claro, el David se reía y a mi me pegaba la risa, con lo que el tipo del pinganillo de detrás del teléfono se estaba ya mosqueando. Cuando tras mucho Tangos, Ecos, Alfas y Limas le di todos mis datos y colgué, eran alrededor de las seis de la mañana y todavía no habíamos llegado a casa.

En la parada del bus, al final tuvimos que esperar bus nocturno, aunque ya fuera de día, porque el sol estaba naciendo, tal y como ves en la foto que encabeza el post, nos fumamos un cigarrito.

Tuvimos la suerte que no llegó muy tarde con lo que al final arribamos en casa a eso de las 6:30. La próxima vez no creo que volvamos a coger la bici, vamos, seguro... fue una infidelidad pasajera. Y nada, tomamos un té y me metí en el sobre, con dolor de piernas, y el pepinillo todavía repitiéndose, unas tres horas después de que decidiéramos volver a casa.

Natalia, esto es lo que me hubiera gustado contarte el sábado pasado, justo cuando llegase al trabajo, a eso de las ocho, después de darte un fuerte abrazo. Pero los dos sabemos por qué no pudo ser. Y aquí que te lo escribo, en mi Moleskine, para que veas que no es la tuya la única que trabaja. Y el abrazo, lo dejamos para otro rato, pero ese será todavia, si cabe, mucho mas fuerte.

Y que te sirva de consejo, para que cuando vuelvas a London, ni se te ocurra coger una bici por la noche.

Niña, sigue así, igual de valiente.

Y ahora te dejo con los dos colgados esos, que bailando a las tantas, hicieron que el David se riese, yo por ende y que el del pinganillo de detrás del teléfono se cabrease.

bailando from calvanki on Vimeo.




Last Friday I went back home by bike. It was a hell, first at all because we spent an hour to find the damn bike, second at all because when we arrived we could not find a place to park the damn bike... We spent around 3 hours to get back home. At night, keep rely on buses, bikes are not an alternative, they are a hell... but funny. And them we saw those two guys dancing in the middle of the street, jejejeje. With all, a bit surrealist night.

viernes, 29 de abril de 2011

Gente que hace que te compres cafeteras.



Soy cafetero y fumador.

Y desde la universidad no me faltaba un buen café por las mañanas. Esa tónica se rompió aquí en London, me aficioné al té, la casa que alquilamos tenía una kettler, esa maquineja con la que se calienta agua en un santiamén y claro, con las primeras escaceses económicas que padecí, no había presupuesto para comprar una cafetera. Además el tema del té me gustó, así que me olvidé del café. De vez en cuando me daba el lujo de irme al Nero y pedir une expreso, pero poco más.

Y eso fue hasta hace dos días. He sido infiel durante mucho tiempo.

Ahí en la foto veis mi primer café, con mi primera cafetera. Se hizo a eso de las doce de la noche, tras la decepción del Real Madrid-Barcelona, el golazo de Messi, los cuentistas que se tiran con las manos en la cara llorando como bebes, el entrenador que no sabe asumir su responsabilidad y de los dos equipos que se anularon mutuamente hasta que al árbitro le dio por sacar una tarjeta roja que no es roja en ninguno de los mundos posibles. El cabreo se diluyó con el primer café, propio, que he tomado en London. Bueno, alguna vez he comprado soluble, pero eso no es café ni es ná.

Así que vuelvo a las raíces, a tomarme un cafetito nada más levantar, que con la ducha y el cigarro, me despiertan lo suficiente para afrontar el día que me espera.

Ayer lo hice y hoy también, mi tercer café londinense fumando un cigarrito y viendo de pasada en la tele como una ingente marabunta se ha tirado tirado a Hyde Park a celebrar la boda real.

¿Qué es lo que hizo que adquiriese por fin una cafetera?

Pues que hace tres día recibí un paquete y dentro estaban Cardamon y Hazelnut. Dos tipos de café que han viajado desde Helsinki hasta Hammersmith. Así que gracias, amiga, por fin me he comprado una cafetera. Te lo debo.


My friend Marta has sent to me some coffee. Thanks to her I have brought my first coffee machine here in London. And now on I will enjoy again waking up having a good coffee in order to get enough energy to face up the incoming day.

sábado, 2 de abril de 2011

Tips



Tips son propinas. Y esta entrada se la dedico al David, mi compi de piso. Por que si creéis que esto es largo... ni os imagináis lo que el pobre ha tenido que aguantarme hablando del tema.

Aquí se tiene la costumbre de dejarlas y es un sobresueldo el que gano con ellas.

Después de un año trabajándomelas he desarrollado lo que se podría decir un sexto sentido para calibrar qué mesas van a dejarlas y cuáles no. A veces fallo, como en la foto anterior. Pero hablemos de la foto más tarde.

¿Quién deja propinas? Los ingleses y los que viven en Londres. Los turistas nunca. Y dentro de ese nunca los peores son los franceses y con los que más buenas sorpresas te puedes llevar es con los rusos. Los españoles a veces me dejan por una cuestión de afinidad y o empatía y además te hacen toda una fiesta, como esa mujer de cincuenta años con un tinte barato que te viene con su sonrisa de madre y casi abuela y te dice casi en susurros "esto es para tí, majo" y se va tan contenta por dejarte una libra en una cuenta de cincuenta (cuando la costumbre sería dejar cinco, o incluso más, porque ahora en los locales donde te cobran el servicio lo suelen hacer un 12,5% de la cuenta). Donde yo trabajo no lo cobran, nos lo tenemos que currar y aunque es más trabajo hace la cosa más interesante.

Dentro del grupo que te deja propinas, es decir, ingleses y residentes está claro que los que más dejan son los de la familia "der taco" utilizando terminología "moranquil". Los "der taco" son padres de familia, de mediana edad, ricachones que te suelen dejar siempre el 10%. A mi se me ponen los ojos como platos cuando veo a un típico gentleman de Chelsea con su mujer tres veces operada, su hijo púber gilipollas y su hija que se atusa el pelo cada tres coma dos segundos. Ese te deja 10 libras fijo. Luego están las peligrosas, las peligrosas son las cuatro amigas que viene, se jartan de cockteles y luego te plantan cuatro tarjetas para pagar. A veces te dejan, a veces no y cuando no los hacen te gustaría que se les cayera el pelo, las tetas, y que no volvieran a sentir un orgasmo... por que las hijasputa dan trabajo que te cagas y jode cuando no te lo compensan. Luego están los adolescentes: dan mucha guerra, piden muchas gilipolleces, hacen que te salgan las arrugas más rápido y tampoco suelen dejar, da igual que sean los hijos de Ricahrd Brandson. Aunque, bueno, hoy me he llevado una alegría, me ha fallado el radar, y tres chavales de unos trece años me han dado un billetito verde de cinco libritas por una cuenta de 45, well done guys. Luego están las parejas. Tienes que filtrear un poco con la niña y si la niña está contenta, el guayabo paga las propinas, de mala gana, pero las paga. Están las mesas "buen rollito", gente con la que conectas y que suelen pagarlas puntualmente. Aunque sin duda los mejores son los "Dioses", un grupo de iraníes, muy güena gente, con los que te los pasas de miedo y te dejan a veces hasta el 100% de propinas (es decir, te dan cuarenta pavos por una cuenta de cuarenta)... cuando entran por la puerta todos vamos corriendo a besarles los pies. Y bueno voy a parar la categorización porque si no podría extenderme hasta el infinito.

La cuestión es que tienes un margen de un 10-20% en hacer propinas. Me explico. Si te esfuerzas a tope, les haces reír, hablas con ellos, sonríes hasta que los músculos faciales te duelan y tienes detalles como ser capaz de llenarles el vaso de agua antes de que te lo pidan....como mucho consigues entre un 10-20% de propinas más que si sólo les llevas de una manera medianamente eficaz la comida y la bebida. Es decir, todo tu esfuerzo repercutirá sólo en un 10-20% más en propinas y según el día. Porque el que es de dejar propinas deja y el que no, no. Si eres muy bueno, servicial y güena gente, el que suele dejar quizás te deje un poquito más y rara vez el que no es de dejar, deja.

Y luego están los momentos como el de la foto de arriba.

Es una mesa donde te partes los cuernos, bien atendidos, cambiándoles el aguita, el ginger, quitándoles a la mínima los platos sucios, haciéndoles reír, si no estoy de coña, haciéndoles reír. Son ingleses, jóvenes, con tarjetas oro, una de ellas viene con los padres y los padres dejan buena propina y uno se dice a si mismo, de tal palo tal astilla. Encima les recomiendas un par de sitios donde ir en Londres que ellos, siendo proper Londoners, desconocen. Charlas, les vuelves a cambiar el agua y les sirves de la botella su vino, le quitas un postre de la mesa y se lo traes fresco, recién hecho; y más jijis, jajas y más risas por aquí y por allá. Vamos, que cuando con sus tarjetas oro te pagan la cuenta y no te deja propina por las tarjetas, tú te vas tranquilo pensando, de lujo, me la van a dejar en cash... y ves como los tipos buscan en sus carteras y como luego se van, y ves ahí el folder y estás seguro que debajo hay un billete de al menos 10 pavos, y ni si quiera se te pasa por la cabeza que no te vayan a dejar. Y efectivamente te dejan. Te dejan esa miserable calderilla de los cojones y se te queda una cara de gilipollas de "oye mírame la cara de gilipollas que tengo" y entonces automáticamente empiezas a cagarte en toda su puta madre. Y es que, ome, si vas a dejar esa mierda no dejes cojones, que dejando eso me insultas colega. La próxima vez que vengan les va a hacer reír Don Gato.

Pero bueno, esos momentos de leche agria se compensan con otros. Hoy me han dado las mejores tips en lo que llevo trabajando de camarero. Y es lo que ha motivado que escriba esta entrada. No ha sido dinero. Ha sido un dibujo que me ha hecho una niña. Era un matrimonio y su hija. Les he servido, me han pagado y han dejado su correspondiente 10%. Y al final la niña ha venido con el papel que le solemos dar a los críos para que se entretengan coloreando mariposas en el que me había escrito en su reverso esto:

"Thanks for the food"

Y me lo entregó con una sonrisa tímida y con la ilusión de una chiquilla de siete años a la que le choqué las cinco.

Con momentos así, que les den por culo a todos los gilipollas que -sin razón- no te dejan propinas (hay veces, admitámoslo, que no te las dejan y es con razón)

Gracias, te llames como te llames, me regalaste un momento muy bonito.




I have written about tips. I´m a waiter and I have to fight for tips. Sometimes you have tables where you do your best, your fucking very best and then they leave you just some coins, small change... You became upset, sometimes angry when this happens and it happens every now and then. But all these bad moments go away when a little customer gives you a piece of paper saying "thanks for the food" . It was great and above all it was sweet. And no doubt this was the best tips ever I have got since I´ve been working as a waiter. Thanks, whoever you were little girl, you really made my day.

martes, 29 de marzo de 2011

Una barbacoa para que Oxford ganara de nuevo.




No sé como resultó la cosa, la cuestión es que Jorge -ávido de eventos típicamente british con los que jalonar su blog- propuso ver la centenaria carrera por el Támesis entre Oxford y Cambrigde y repetir la aventura que ya vivimos hace dos años. Entonces a David y a mi se nos ocurrió hacer una barbacoa ya que vivimos a sólo unos escasos diez metros del río. David le pidió la barbacoa al casero, pasamos una tarde limpiando las rejillas que, por su estado, podrían no haber sido usadas desde que se disputara la primera carrera y tras cuatro o cinco viajes al supermercado, dejamos todo listo para acoger a nuestros invitados. El menú fueron patatas fritas de bolsa, un par de ensaladas, mucha carne, Foster, Calsberg, Kalimocho, tinto de verano, Rebujito, coca-cola, zumo de naranja, fruta y un lomo embutido.

Fuimos en torno a los 25, estuvieron los de Clapham, los de Tooting, los de Paddington, una canguro de Putney, los del condado de Kent, algún francés, una griega, una recién llegada que hubiera necesitado un mapa, otra de Ohio, uno que se perdió y fue recogido en la puerta y luego se unieron un grupo de ingleses que nadie conocía, un par de amigas muy guapas que se perdieron la carne abrasada por fiestas inoportunas el día anterior y la otra por una supuesta timidez que nadie podría creer.

La organización gracias a los denodados esfuerzos de los anfitriones no fue del todo mala -creo-, falló una cosa: se nos olvidó comprar tenedores de plástico... así que a última hora tuvimos que echar mano de nuestra escasa cubertería y como castigo nosotros usamos palillos.

No estuvo mal, fue un buen día. Reímos, bebimos y comimos, qué más se le puede pedir a un sábado sin sol.

Ganó Oxford.

Last Saturday David and me organized a BBQ at home. After four hour cleaning the bbq and going back and forth the supermarket we were ready to host around 25 people and give them some drinks and food. I think we had fun and after all we had only two problems: we forgot to buy plastic forks and Oxford won. It was a good Saturday, even it was without sun


BBQ the boat race. from calvanki on Vimeo.

jueves, 10 de marzo de 2011

Una entrada rosa.



En vez de mi primer Cosmopolitan debería haber salido la foto de un niño saltando sobre unos cojines.

En realidad era la foto de una mancha saltando sobre unos cojines, ya que la capacidad de captura del movimiento con luz artificial de la cámara de mi móvil no es que sea para tirar cohetes.

Pero aún así, la foto de la mancha saltando sobre los cojines tuvo que ser borrada.

Estaba en Angel, dentro de una tienda donde los subterráneos imitan una casa antigua. Y vi una escena que hizo que estallara en mi mente la nueva entrada del blog.

Quería hablar de cómo recuperar la infancia, esa inocencia que hace que puedas pasarte una tarde tan pancho y feliz sólo por el hecho de saltar sobre unos cojines. Quería deciros que hecho de menos ser niño y tirarme por el barro, saltar en los charcos, comer con las manos y mancharme toda la cara de chocolate derretido comiendo un helado y que todo da igual porque eres un niño y cuando eres un niño no hay tiempo. Quería una entrada ñoña de nostalgia atronadora y quería contaros que pienso que lo peor que hacemos, lo peor que nos pasa, es dejar de ser niños.

Ocurrió que uno de ellos -eran tres- se dio cuenta que hice esa foto y vino encolerizado hacia mí, paranoico, chillando, exigiendo... sin levantar la vista del suelo, armando un escándalo. Yo le enseñé la foto, le intenté explicar que era para un blog y al final la borré delante suyo -todo esto con el niño en su brote colérico persistente-. Y me fui antes de que vinieran los padres -ni imaginarme quiero a los padres si el producto de paternidad es un ejemplar así-, la policía, los bomberos, la brigada antivicio, los Men in Black y hasta Mr Spock. Porque aquello fue de ciencia ficción.

La borré porque al fin y al cabo el niño tenía razón.

Pero si la infancia es ahora así, yo querría salir corriendo y nunca jamás volver a ella.

Aunque hay alivio. Algunos no dejamos de ser niños, supongo, y suplimos a aquellos mocosos que se comportan como seres de otro planeta inundados de miedos. Uno de ellos es Anibal, el de ahí abajo, que con su pierna rota, su fedula rosa, le pone humor a eso de estar encerrado en su cojera por algunas semanas y alguna que otra más, se calza un sombrero, unas plumas, se come un chicle y se hace cómplice para que le saque de esta guisa en mi blog. Gracias amigo, porque nunca dejarás de ser un niño.

Y, por supuesto, ya que la foto que pegaba era la de Anibal con su pluma y pata rosa, la foto del Cosmo rosa era sólo para fardar que sé hacerlos, y muy ricos.



A few days ago I did a pic. And just after that I lived one of the most embarrassed times in my life. I did a pic of a child jumping over some pillows because I wanted to talk about the childhood and about that the worse thing happen to us is leaving the childhood and that it´s healthy if we are able to keep some of that innocence forever. But, you know, suddenly one of the kids come to me shouting, paranoid, and I had to leave before the police, the firemen, Men in Black and Mr Spock came. I deleted the pic of course because indeed kids was right, I shouldn´t do the pic without their permission. This teach me two things. One: ask before. Two: seeing how are kids today, if I still would be a child the best thing could happen it would be leaving as soon as possible the childhood.

The guy of the pic is Anibal... a wonderful guy who will never leave the childhood and I cheers for that. The first pic is my first Cosmopolitan (I mean, my first Cosmo as bartender), it´s there because it´s pink and pink suit with Anibal´s pic, and because I would have needed a Cosmo after kids´episode.