viernes, 12 de febrero de 2010

De Eastwood, paises nórdicos, japoneses, a pipas clavadas en la garganta.

El día comenzó con una charlilla con mi amiga la Filandesa. Las tecnologías del hoy en día. Marta a regresado a la gélida Helsinki y allá que anduvimos una hora platicando, hasta que ella se tuvo que poner a cocinar y yo ir a por una comprita de emergencia, nada serio: pan, huevos, y tres Red Stripe. Cigarrito en la puerta y acicalamiento que hoy iba al cine.

Vue, en Sheperd Bush, Invictus. Pero antes de ver la última de Eastwood con la Meredith, que es sudafricana y por eso tenía tantas ganas de verla, comimos noodles fritos en un chino cercano y estuvimos también un buen rato platicando.Entre otras como unas compañeras de restaurantes orientales podían estas tan canijas zampando tanto. Antes del cine como no, visita obligada al Westfield, ese mega galáctico centro comercial donde la Meredith gracias a dios no me dio mucho la paliza con las tiendas, estaba más preocupada de llegar a tiempo a la proyección a lo que yo la repliqué que no se preocupara ya que aquí tienen la costumbre de poner media hora de anuncios antes. Un doble expreso en una cafetería "no starbucks" donde tuvimos otro lost in traslation ya que cuando estaba allí plantado dispuesto a decir Can I have a double expresso? va y me entero que la tía me dice que para pedir tengo que ir al retrete. ¿Al retrete? Más bien se refería a la caja, mi fantástico oído confundio Till con Toilet. ¿Cómo? La vida misma con mis oídos. Luego, llegando casi veinte minutos tarde, allá que entramos con el combo de palomitas, sin que hubiera empezado la película y todavía nos dio tiempo a tragarnos un par de promociones telefónicas y de vuelos a parajes exóticos

La película: el oficio de Eastwood salva a durísimas penas una pastelosa sucesión de discursitos y buenos intenciones y sentimientos con un Matt Damon más plano que las tetas de un travesti antes de ser operado en Bangkok. Las escenas de rubgy rodadas sin tensión, ni cuerpo, ni fuerza. Y algo asombrosamente sorprendente, una elección de la música horrible, horripilante, horrenda, con un par de canciones válidas para anunciar hogares de la tercera edad. Luego en los créditos en el apartado musical había muchos Eastwood que no llevaban el nombre de Clint. Eso si, la Meredith la disfrutó mucho y se quedo anonadada con el esfuerzo de los actores por imitar el acento africans. Matiz que hasta yo capté, así que ese oído roca que confunde till con toilet no está perdido del todo.

Al salir tuvimos un pequeño momento de depresión climática, es decir, tras ver los parajes soleados, las montañas y playas de Sudáfrica, el contraste con el frío, lluvioso y gris London fue algo así como una buena patada en el estómago. Cigarrito en la puerta y abrazo de separación y allá que se iba ella a dormir su siesta y yo a currar.

Y en el curre pasó esto:



Hiraku Utada es la tipa que ostenta el record de ventas digitales de un single. 15 millones de descargas (legales) de esta cancioncita: Flavor of life.

Y es que en el trabajo me preguntaron un par de clientes jóvenes por donde quedaba el O2 Arena. Y claro al segundo cliente que me lo preguntó ya hice yo la pregunta de rigor: ¿Quién toca? A lo que me contestaron que la tipa esta, la moza que me resolvió la duda llevaba puesta una gorra de Prodigy así que deduje que la Utada esta me podría gustar. Al final del día hice que Takao, compi de trabajo, me escribiera el nombre para checkearla, y como tenía prisa por coger el metro me fuí de allí sin resolver eso último que me estaba diciendo: Utada es la ihonce japonesa. Utada es la ihonce japonesa¿Que será ihonce? No tenía ni idea, pero al contemplar el video de más arriba pues no tuve más que resolverlo.

Hiraku Utada es la Beyonce japonesa.

Hombre, no está mal, no tiene mala voz, pero como que voy a pasar de la chica que más singles digitales ha vendido en el mundo.

Por cierto, Monna, otro compi, baterista de un grupo heavy, ya me advirtió que ni de coña Utada era la mejor cantante japonesa. Y es que parece ser que provoqué una airada discusión en el staff room entre tres japoneses acerca de quién ostentaría el título de la mejor cantante nipona.

En casa, cena, de los maravillosos embutidos que la madre de mi Marido, osease mi suegra, le han mandado en uno de esos paquetes que dan la vida.

Y doble sesión de cine para acabar el día.

Tillsammans y Kinamand. Una sueca y una danesa respectivamente. La primera una peli que se deja a ver a ratos, entretenidilla y con un tierno final que te deja con una sonrisilla. La segunda es una pequeña joya, una desconocida obra maestra del cine que tuve el privilegio de descubrir en el Festival de Cine Europeo de Sevilla hará un par de años.

Asi que pasé el día hablando con Filandia, viendo una peli sudafricana, en little japan y luego retornando a lo nórdico con Suecia y Filandia.

No obstante el día acabó con algo españolísimo: las pipas.

Y es que justo antes de tomar la cama el David va y me dice que cree que tiene fiebre. No tenía, comprobado quedó, pero como soy un fiel partidario del idealismo alemán, si el David creía que tenía fiebre la tenía. Lo que era menos convincente era su explicación de la misma: ¿un resfriado? ¿un enfriamiento? ¿un catarro asomándose? No, una pipa. Según su teoría se le ha clavado una cáscara de pipa en la garganta que le está empezando a dar fiebre y que hasta que su cuerpo no la expulse no se arreglará.

Lo peor no es la explicación, lo peor es que afirma que ya le ha pasado más veces.

Es viernes y empieza mi maratón.

Puffff

9 comentarios:

Jorge dijo...

Yo creo que la pipa le ha llegado al cerebro. No hay nada que hacer, lo mejor será rematarlo para que no sufra...

swyx dijo...

yojodo! si eso lo hiciste un jueves, que haces los sábados?

por cierto, te has olvidado del resumen en inglés que taaaanto nos gusta. Allá va uno a botepronto:

I woke up yesterday morning thinking in sex and I went to the bed, in the night, thinking in sex.

a mí me pasa.

monttse dijo...

jajjajajaja

Melibea dijo...

un día completito, sí señor, muy internacional tú

Robin de la pippette dijo...

No he podido soportar más de 52 segundos a la japonesita esa. En cuanto a lo de la pipa, que alguien le diga a ese hombre que deje de consumirlas!

PD: Sales en la Voz de Alcalá, en la sección "Alcalareños por el mundo" jejeje.

Ale Mallado dijo...

vaya desilusion Invictus... por que tanta camara lenta?? por que este teclado no tiene tilde??

Calvanki dijo...

Jorgue: lo remataré

Swyx: sin duda alguna un short muy verosimil,jajaja

MOntse: jajajaja as well

Melibea: se hace lo que se puede.

Robin: uno no puede renunciar a las pipas,jajaja bueno y que dice?

Ale: siempre habrá preguntas sin respuesta

Marta Comesaña dijo...

No me esperaba encontrarme por aquí, ¿y no que me he emocionado?? Bueno, hasta que le he dao al play del vídeo... cuánto empalagoseo!!

Bonito día y yo que (algo) lo ví. Y bonita entrada (por lo que me toca y por lo que no). Un beso!

Calvanki dijo...

jajaj, gracias quilla